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Noticias | Las plataformas digitales quieren obviar el control del medicamento sin prescripción

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En los últimos años, diferentes plataformas digitales han entrado en el mercado de venta de medicamentos no sujetos a prescripción médica a través de internet. El caso más reciente es el de la plataforma Glovo, que recibía el pasado mes de julio un requerimiento de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ordenando el cese de su actividad, por entender que esta no se ajustaba a la legislación vigente.

La venta a distancia de medicamentos sujetos a prescripción médica está prohibida por el Real Decreto Legislativo 1/2015, de 24 de julio (artículo 3 apartado 5). Por lo que respecta a la venta a distancia de medicamentos no sujetos a prescripción médica, está regulada por el Real Decreto 870/2013, de 8 de noviembre, que establece que la venta a distancia solo puede realizarse a través de sitios web de oficinas de farmacia que cumplan las condiciones recogidas en el artículo 3 de este Real Decreto.

El artículo 3 del Real Decreto 870/2013 especifica que solo pueden llevar a cabo la venta a distancia de medicamentos no sujetos a prescripción médica a través de la web las oficinas de farmacia abiertas al público, legalmente autorizadas, que hayan efectuado comunicación de esta actividad al órgano competente de su respectiva comunidad autónoma. El apartado segundo de este artículo dice que la venta a través de la página web de la farmacia ha de hacerse con la intervención de un farmacéutico, previo asesoramiento personalizado. En el apartado 3 queda claro que la venta únicamente puede realizarse directamente desde la oficina de farmacia responsable de la dispensación, sin intervención de intermediarios. Además, en el artículo 8 se recoge que el nombre del dominio debe haber sido registrado por el titular de la farmacia.

En referencia al transporte del medicamento, las condiciones se recogen en el artículo 11, donde se afirma que el suministro de medicamentos desde la oficina de farmacia dispensadora hasta el domicilio indicado por el usuario es responsabilidad de la oficina de farmacia. Y concreta que, si el transporte se realiza a través de un tercero, ha de existir un contrato en el que se establezcan las responsabilidades de cada una de las partes, las condiciones del servicio y las previsiones exigidas por la normativa de protección de datos.

 

Denuncia de FEFAC a Glovo

Antoni Torres, presidente de FEFAC, explicó a los asistentes la denuncia de FEFAC a Glovo presentada el pasado mes de febrero ante el Departamento de Salud, por entender que su actividad comportaba un riesgo para la salud pública y una vulneración del principio de dispensación de medicamentos y atención farmacéutica. Esta fue una de las primeras acciones contra Glovo, juntamente con la iniciada el mismo mes de febrero por la Confederación Empresarial de Oficinas de Farmacia de Andalucía (CEOFA) y sus asociaciones provinciales, como la malagueña Aprofarma. En mayo, el CGCOF presentó su denuncia y Adefarma (Asociación de Empresarios de Farmacia de Madrid) cuestionaba la legalidad del Glovo el pasado mes de junio, en un escrito presentado a la Subdirección General de Inspección y Ordenación Farmacéutica.

 

El medicamento no es un bien de consumo

“El medicamento no es un bien de consumo sino un bien regulado, afirmó Antoni Torres, quien recordó que, por lo que respecta a los medicamentos con receta, es el médico quien abala la prescripción, con su firma, el que genera la obligación del farmacéutico de dispensar. Por lo que respecta a los medicamentos no sujetos a prescripción, quien asume la responsabilidad de la idoneidad del medicamento es el farmacéutico. «En los dos casos hay detrás un profesional del sistema sanitario, responsable de ese producto, sea de prescripción o de libre dispensación, que garantiza la seguridad del paciente», puntualizó.

“Las plataformas digitales quieren obviar este control del medicamento sin prescripción, cuya consecuencia es la banalización del medicamento como bien de consumo en contra de la ley del medicamento, que lo que quiere es garantizar el uso racional y la relación directa con el farmacéutico-paciente», aseguró.

El presidente de FEFAC puso énfasis en que ha de existir una relación directa entre el farmacéutico y el paciente para realizar la venta y que no pueden existir intermediarios, como en el caso de Glovo. Sobre esta plataforma, añadió que la farmacia ha de tener un acuerdo con la empresa de transporte para vender medicamentos por internet, hecho que no se da. Antoni Torres dejó claro que, desde la empresarial, se continuará denunciando a plataformas como Glovo y aquellas acciones contrarias a la normativa vigente.

 

Glovo continúa vendiendo medicamentos por internet

Después de la resolución de la Ameps, Glovo ha retirado la lista de productos y las fichas de medicamentos, pero en su web todavía aparece el icono “Farmacia 24h” y se pueden comprar medicamentos. Si se clica en “Farmacia 24 h” aparece la pregunta siguiente: “¿Qué necesitas?”. El usuario puede pedir el medicamento que desee a través de este apartado y recibirlo en el lugar indicado. Así lo demostró un asistente durante la jornada, mostrando un medicamento que acababa de comprar a través de Glovo y que un mensajero le entregó en la puerta del mismo hotel donde se estaba celebrando el acto.

Ante esta situación improvisada, Manel Rabanal, jefe de la Sección de Vigilancia y Publicidad de Medicamentos (Servicio de Ordenación y Calidad Farmacéutica del Departamento de Salud), dijo que “Glovo no es un sitio web de una oficina de farmacia” y que a través de su plataforma “no debería poder pedirse un medicamento”. Rabanal añadió que, si existen pruebas de que a través de esta plataforma venden medicamentos y que, por tanto, Glovo está desacatando la orden de la Aemps, «es necesario realizar otro requerimiento para poner fin a esta situación”.

Rabanal explicó a los asistentes que Glovo es solo “la punta del iceberg” y citó nombres de plataformas de compra y venta de bienes de consumo que han intentado entrar en este mercado, como Wallapop, que publicaba anuncios de medicamentos a título particular. También hizo referencia al caso de la asociación de plantas medicinales del conocido agricultor de Balaguer, Josep Pàmies, conocida como Dulce Revolución, por promocionar y vender en la web productos pseudocientíficos como el Miracle Mineral Solution (MMS), para curar el autismo y otras enfermedades.

 

Envío de medicamentos por servicios de mensajería

Rocío Martín, abogada de Oficinas de Farmacia de Bufete Escura, centró su intervención en el envío de medicamentos por servicios de mensajería y la venta a través de plataformas digitales, recordando casos como el de  Blua, de Sanitas, que entregaba a domicilio medicamentos, o el de Mapfre, que ofrecía un servicio de Telefarmacia 24 horas. La abogada explicó que estas prácticas eran contrarias a la ley 29/2006, de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios.

Esta ley, explicó Rocío Martín, “prohíbe la venta por correspondencia y por procedimientos telemáticos de medicamentos, excepto la venta online de medicamentos no sujetos a prescripción médica específicamente regulada y planteaba la prohibición de vender a domicilio, teniendo en cuenta que el acto de dispensación ha de hacerse siempre en la farmacia y no en el domicilio del paciente».

Actualmente se ha producido el requerimiento de la Aemps a la plataforma de venta a distancia de Glovo, en el que, según Rocío Martín, “ha habido un acotamiento y una mayor precisión de la prohibición de la venta a distancia y de la venta a domicilio de medicamentos para evitar que las plataformas digitales puedan encontrar posibles brechas que les permitan evitar dichas prohibiciones». «Aunque la Aemps podría haber aprovechado para resolver muchos otros aspectos de estas prohibiciones, se ha mostrado contundente a la hora de poner límites a las plataformas de venta a distancia que querían entrar en el mercado de la venta de medicamentos», añadió.

La resolución de la Aemps deja claro que los medicamentos están sometidos a una estricta regulación con el objetivo de garantizar su calidad, eficacia y seguridad, tal como queda expresado en el Real Decreto 1/2015, de 24 de julio, y que la venta a distancia de medicamentos no sujetos a prescripción está regulada por el Real Decreto 870/2013, que especifica que solo pueden realizarla oficinas de farmacia con la correspondiente autorización.

Finalmente, Rocío Martín añadió que la Aemps considera que “no constituye venta a domicilio el uso eventual de servicios de mensajería contratados por farmacias para que hagan la entrega a domicilio de medicamentos comprados en sus páginas web, o los encargos de recogida que puedan realizar los usuarios”. En este último caso, la Aemps se está refiriendo a aquellos casos especiales de personas dependientes, crónicos polimedicados respecto a los que, la oficina de farmacia, una vez realizada la dispensación del medicamento en la farmacia que garantice la relación directa farmacéutico-paciente, pueda iniciar una actuación de remisión del medicamento mediante un servicio de mensajería.

          
            
    
      

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