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Las consecuencias de una incorrecta higiene oral van más allá de problemas como la halitosis o la insurgencia de caries o de aftas, llegando a convertirse en unas de las causas de enfermedades como la periodontitis, la candidiasis o el cáncer bucal.

Bajo las encías puede crearse una elevada concentración de bacterias, que pueden pasar a la circulación sistémica y afectar a otros lugares del organismo, aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares o de descompensación de diabetes, entre otras patologías.

Afortunadamente, practicar una correcta higiene oral en casa está hoy en día al alcance de todos: el primer paso consistirá en identificar las necesidades específicas de nuestra boca, que variarán según la edad y el estado fisiológico o, en su caso, patológico. El odontólogo es quien proporciona al paciente las indicaciones oportunas en este sentido. Finalmente el farmacéutico es quien le orientará a la hora de elegir, entre la enorme variedad de productos disponibles en la oficina de farmacia, aquellos que mejor se ajustan a dichas necesidades.

 

Cepillos, sedas e irrigadores dentales

El cepillo dental es el instrumento fundamental para la higiene oral.

Los cepillos de dientes manuales o clásicos suelen tener tres o cuatro filas de filamentos o cerdas. Se presentan en muchas variantes, desde los fabricados con cerdas indicadoras del grado de desgaste, hasta los que llevan incorporado un limpiador de lengua o los que presentan mangos y cabezales ergonómicos, para adaptarse mejor a la anatomía de la boca.

 

 

En general se recomienda elegir cepillos de dureza suave o media, ya que garantizan una limpieza eficaz de los dientes sin rayar el esmalte, al mismo tiempo que proporcionan un suave masaje a las encías. Un cepillo con filamentos duros sería más indicado para eliminar manchas de café, tabaco, etc. en el esmalte dental.

Los cepillos eléctricos tienen la ventaja, frente a los manuales, de presentar cabezales que realizan hasta tres tipos de movimientos con una frecuencia muy elevada: horizontal, alternado, vertical arqueado o vibratorio. Estos cepillos son muy recomendados por los profesionales, porque al utilizar una técnica sónica, crean flujos mecánicos que eliminan la placa bacteriana aún en recovecos donde no llegan los filamentos del cepillo.

En cuanto a los cepillos interdentales o interproximales, permiten eliminar los restos de comida y placa bacteriana que se acumulan entre los dientes. Suelen tener una única fila de cerdas formando una estructura cilíndrica o cónica. Se ofrecen en anchos diferentes, a elegir según el grado de separación existente entre las piezas dentales.

Se recomienda utilizarlos al menos una vez al día, como complemento al cepillado y al colutorio, introduciéndolos en los espacios interdentales, con suaves movimientos, para no dañar las encías o causar sensibilidad dental. Deberían renovarse con frecuencia, y siempre que las cerdas estén desgastadas.

Las sedas y cintas dentales persiguen el mismo objetivo que los cepillos interdentales, y pueden ser más adecuadas para las personas con espacios interdentales estrechos y contornos gingivales normales. También eliminan la placa subgingival, ya que pueden introducirse debajo del margen gingival. La diferencia entre la seda y la cinta dental es que la primera presenta una sección circular y la segunda es más ancha y plana. La elección de una u otra depende de las preferencias del consumidor.

Existen sedas con flúor y menta, con cera y sin cera. El recubrimiento con cera facilita que la seda se deslice incluso por los espacios más estrechos y ayuda a prevenir traumatismos en las encías. Se recomienda su uso en pacientes con espacios interdentales ajustados.

Como alternativa a los cepillos interdentales, sedas o cintas dentales, los irrigadores dentales son aparatos eléctricos que proyectan un chorro de agua a cierta presión con el objetivo de eliminar restos alimenticios acumulados en los espacios interdentales, siendo muy recomendables en las prótesis fijas convencionales y en los implantes. En algunos casos pueden ir unidos al cepillo eléctrico en un mismo aparato.

 

 

Las pastas dentífricas

En base a la normativa que las regula, se pueden clasificar en dos grandes grupos, según su finalidad y composición:

1. Dentífricos que son productos cosméticos.

2. Dentífricos incluidos en la categoría legal de productos de cuidado personal.

El primer grupo incluye la inmensa mayoría de los productos que encontramos en el mercado. El segundo grupo incluye todos aquellos productos que se aplican en la mucosa bucal y/o en los dientes que, por sus indicaciones, composición o forma de presentación no pueden ser considerados cosméticos, tales como pastas dentífricas, colutorios, blanqueantes dentales, chicles o comprimidos para higiene bucal o productos hiperfluorados de uso profesional.

 

 

Nos centraremos en los productos considerados cosméticos.

Una buena pasta de dientes debe cumplir los siguientes requisitos:

  • Debe limpiar los dientes eliminando los restos de alimentos, placa y manchas.
  • Debe ser inocua en las condiciones previsibles de uso y poseer unas características organolépticas adecuadas.
  • No debe ser excesivamente abrasiva sobre el esmalte y las encías.

 

Su formulación puede variar para incluir distintos ingredientes según el efecto deseado (prevención de caries, antisarro, blanqueadora, antiplaca, dientes sensibles). No obstante, la fórmula base suele ser bastante constante:

COMPONENTE

AGUA

ABRASIVO

HUMECTANTE

DETERGENTE

AGLUTINANTE

ESPUMANTE

SABORIZANTE

CONSERVANTE

% FÓRMULA

csp. 100 ml.

40-50

20-30

0-1,0

0,5-2,0

1,0-3,0

0,5-1,0

0,1-0,2

 

  • Abrasivos. Los más comúnmente utilizados son: el carbonato cálcico precipitado, el fosfato cálcico dihidratado, el fosfato dicálcico anhidro, el pirofosfato de calcio, el hidróxido de aluminio y las apatitas.
  • Agentes humectantes.
  • Conservan la humedad de la fórmula, previniendo su secado. Se suele emplear el jarabe de sorbitol al 70% o el propilenglicol.
  • Espumantes. Ayudan a crear una suspensión estable del abrasivo en la boca, a la vez que proporcionan una agradable sensación durante su uso. Los más utilizados son: lauril sulfato sódico, ricinoleato sódico y sulforicinoleato sódico.
  • Aglutinantes. Mantienen la suspensión estable y aumentan la viscosidad de la pasta. Se utilizan sobre todo la carboximetil celulosa sódica, la metilcelulosa o la hidroxietilcelulosa.
  • Saborizantes. Como edulcorantes se emplean la sacarina sódica y el ciclamato, así como esencias de menta, eucaliptus, anís, etc.
  • Conservantes. Se emplean principalmente p-hidroxibenzoatos, formalina y benzoato sódico.

 

Sustancias activas, según la finalidad:

  • Prevención de la caries dental. El principio activo indiscutible para la prevención de la caries es el flúor. Las sales de flúor más utilizadas son el fluoruro sódico, el monofluorofosfato sódico y los fluoruros de aminas. La concentración de fluoruro en las pastas dentífricas cosméticas oscila entre 1.000 y 1.500 ppm. Superada esta concentración, pasan a considerarse productos de cuidado personal.Prevención de la placa dental. El gluconato de clorhexidina es el antiséptico más utilizado, pero puede presentar el problema de incompatibilidad con algunos detergentes. Además tiene un gusto amargo y el uso prolongado a concentraciones elevadas puede teñir el esmalte. El triclosán es un antiséptico también ampliamente utilizado. No tiene mal gusto y no provoca tinción. También se emplea el cloruro de cetilpiridinio.
  • Alivio de la sensibilidad dental. Los agentes desensibilizantes actúan liberando iones que bloquean los túbulos dentinales transmisores de las sensaciones de dolor frente a los cambios de temperatura, calor-frío, etc. Actualmente se utiliza el flúor a dosis elevadas, cloruro de estroncio al 10% o nitrato potásico al 5%.
  • Blanqueantes Dentales. Pueden ser cosméticos con concentraciones hasta de 0’1% de peróxido de hidrógeno (0’3% de peróxido de carbamida).

 

Los colutorios, enjuagues y elixires

Los colutorios, enjuagues y elixires bucales son formas líquidas de tipo acuoso o hidroalcohólico. En función de su concentración de alcohol, tendremos:

  • ­Enjuagues bucales, que se formulan sin alcohol.
  • Colutorios: el alcohol alcanza una proporción superior al 20% en la fórmula. También existen colutorios sin alcohol, como las formulaciones para niños.
  • Elixires, en cuya formulación el alcohol supera el 50%. Se utilizan diluidos en agua.

Estos productos suelen llevar los mismos ingredientes que las pastas dentífricas en concentraciones inferiores. Sin embargo no contienen sustancias abrasivas.

Como ocurre con las pastas dentífricas, en función de la composición y de la finalidad que persiguen, los colutorios pueden ser productos cosméticos o dentífricos.

Centrándonos en aquellos que se consideran cosméticos, su objetivo es contribuir a la reducción de la placa bacteriana, complementando el cepillado, y refrescar la boca combatiendo el mal aliento.

Las formulaciones de los diferentes tipos de colutorios incluyen:

  • Colutorios para la prevención de caries: fluoruro sódico, monofluorurofosfato de sodio, fluoruro de estaño, fluoruro de amina, fluoruro de fosfato dibásico de calcio.
  • Colutorios anti placa: clorhexidina, hexetidina, triclosán, timol, etc.
  • Colutorios contra la halitosis: clorofila, triclosán, clorhexidina, bicarbonato sódico.
  • Colutorios desensibilizantes: suelen llevar nitrato de potasio, cloruro de estroncio o lactato de aluminio.
  • Colutorios blanqueadores: suelen llevar agentes anti-mancha no abrasivos como la polivinilpirrolidona o PVP.

 

Consejo farmacéutico

  • Se recomienda acudir a las revisiones por el odontólogo cada seis meses.
  • Es fundamental cepillarse los dientes con un dentífrico adecuado al menos tres veces al día, después de las comidas, durante dos minutos.
  • El cepillo dental, o el cabezal del cepillo eléctrico, debería cambiarse cada tres meses, ya que sus cerdas se tuercen y desgastan con el uso, disminuyendo su poder limpiador.
  • Las sedas dentales, los cepillos interdentales y los irrigadores deberían utilizarse después del cepillado y antes de enjuagarse con el colutorio.
  • Se recomienda realizar enjuagues con colutorio, enjuague o elixir diluido en agua, durante 30 segundos, como mínimo 2 veces al día, después del cepillado.

 

Barbara Iacoangeli

Farmacéutica

 

 

 


Los accesorios, el segmento que más crece de Higiene Oral


El mercado de Higiene Oral se divide en dos grandes grupos.

Por un lado, los productos específicos para realizar la higiene oral (contiene los dentífricos, colutorios, desodorantes bucales, etc.). Dentro de este segmento, durante al pasado año 2015, según datos de la consultora IMS Health, se despacharon 23 millones de productos que facturaron 151 M€.

Por laboratorios, Lacer lideró el mercado vendiendo más de 7 millones de unidades y con una facturación de 44,72 M€, con un crecimiento algo superior al 1% con respecto al año anterior.

Dentaid destacó con respecto a 2014 con un incremento del 3,5% en unidades (con unas ventas de 3,7 millones de productos), y del 6,1% en valor (que se tradujo en una facturación de 28,67 M€).

Cierran el top 5 Procter&Gamble, que a pesar de haber decrecido algo más de un 6,5% con respecto a 2015, obtuvo la tercera posición con 2,4 millones de productos y 16,88 M€; Johnson&Johnson, con 2,5 millones de unidades vendidas y 15,69 M€ facturados; y Kin, con 2,28 millones de unidades vendidas y 14 millones facturados.

Por otro lado se encuentra la parte de accesorios (fijadores, cepillos no eléctricos, cepillos eléctricos, seda dental, etc.). Este segmento tuvo un mayor crecimiento en 2015 (un 2,4% en volumen y un 4,4% en valor con respecto a 2014), vendiendo 19 millones de productos en las farmacias y facturando 139,16 M€.

GSK fue el laboratorio que más accesorios vendió, llegando a los 3,4 millones de unidades que facturaron 34,74 M€. Procter & Gamble se sitúa a muy poca distancia con un total de 3,2 millones de productos y 33 M€ facturados. Dentaid, aunque logra vender más producto que los dos primeros laboratorios (6 millones de unidades), también factura 33 M€. Cierran el ranking Combe Europa, con cerca de 800.000 unidades vendidas y y una recaudación de 7,48 M€, y PHB, con 1,39 millones de productos dispensados y 7,16 M€ obtenidos. •

 

 

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