Close Menu
Ferring

NO Mobile

Cetaphil_PRO_Oil_Control

El  frío y la sequedad ambiental establecen unas condiciones idóneas para que los virus puedan persistir más tiempo en los objetos y en el ambiente. Un ambiente frío hace disminuir la secreción de mucosidad en la nariz y en la boca. Dichas secreciones mucosas ayudan a contener los virus, que más tarde serán expulsados mediante un estornudo o al sonarnos la nariz. Asimismo, cuando las temperaturas son más bajas tendemos a pasar más tiempo en espacios cerrados, lo que facilita que se produzca un mayor contacto con los enfermos, favoreciendo que los virus se propaguen.

Aunque pueden parecer enfermedades similares, difieren en el agente etiológico, en algunos síntomas y en la forma en que éstos se manifiestan.

 

Diferencias entre el resfriado común y la gripe

El resfriado es una infección leve de las vías respiratorias altas (nariz y garganta), siendo Rinovirus y Coronavirus los principales causantes, aunque existen múltiples tipos de virus que lo provocan. La gripe es una infección de las vías respiratorias causada por el virus Influenza en sus múltiples serotipos, cambiantes cada año.

El resfriado cursa con inflamación de las vías aéreas altas (nariz, senos paranasales, laringe, tráquea y bronquios) y no suele producir fiebre, y si lo hace sólo es febrícula (entre 37,5 y 37,9ºC). Sus manifestaciones más frecuentes son secreción nasal, estornudos y congestión. Con frecuencia se inicia con dolor de garganta y se puede acompañar de malestar general, cefalea, tos o ronquera, que no suelen ser muy intensos. La aparición de los síntomas es paulatina entre uno y tres días y su duración suele ser una semana, aunque la tos puede persistir más tiempo. El resfriado puede aparecer durante todo el año –un adulto sano puede padecer entre 4-5 resfriados de media al año, y en niños puede presentarse de 6-10 veces al año– siendo su incidencia menor en verano.

La presencia de secreciones purulentas en las fosas nasales o en la faringe es común en el resfriado y no indican sobreinfección bacteriana. En este sentido, las complicaciones o sobreinfecciones son infrecuentes, siendo los lactantes y los ancianos, al igual que los pacientes con asma, broncopatía crónica o inmunodeprimidos, los grupos de especial riesgo.

RESFRIADO: Se produce la aparición paulatina de los síntomas.
  • Incubación: 48-72 horas.
  • Dolor de garganta: Suele ser el primer síntoma.
  • Rinorrea, congestión nasal, dificultad respiratoria, estornudos y tos.
  • No aparece fiebre al tomar la temperatura corporal o sólo es febrícula (entre 37,5 y 37,9 ºC).
  • Suele durar entre dos y cinco días y la recuperación es rápida. La tos puede durar hasta dos semanas.

 

La gripe afecta principalmente a la narz, la garganta, los bronquios y, ocasionalmente, los pulmones. Suele presentarse en epidemia a finales del otoño o principios del invierno en los climas templados, mientras que en las regiones tropicales pueden aparecer durante todo el año, produciendo brotes más irregulares.

La infección dura generalmente una semana y se caracteriza por la aparición súbita de fiebre alta, dolores musculares y articulares, cefalea y malestar general importante. Entre el segundo y el cuarto día de la enfermedad, la fiebre y los dolores comienzan a desaparecer, pero se presentan nuevos síntomas, como: tos seca, aumento de los síntomas respiratorios, rinorrea (transparente y acuosa), dolor de garganta y raramente estornudos.

 

 

El virus se transmite con facilidad de una persona a otra a través de gotículas y pequeñas partículas expulsadas con la tos o los estornudos.

La mayoría de los afectados se recuperan en una o dos semanas sin necesidad de recibir tratamiento médico. Sin embargo, en niños pequeños, personas de edad y personas aquejadas de otras afecciones médicas graves, la infección puede conllevar graves complicaciones de la enfermedad subyacente, provocar neumonía o causar la muerte.

GRIPE: es de inicio brusco, los síntomas aparecen de repente.
  • Incubación: 18–36 horas.
  • Se presenta fiebre alta por encima de los 39 ºC en las primeras 24 horas y desciende progresivamente en  dos o tres días.
  • Aparece dolor de cabeza, muscular y articular y gran cansancio físico.
  • No existe congestión nasal aunque a veces puede aparecer dolor leve de garganta.
  • En la mayoría de los casos la recuperación es total en una semana aunque puede prolongarse hasta los 15 días.

 

El tratamiento en ambos casos será sintomático para aliviar los síntomas, y se harán recomendaciones higiénicas básicas para evitar o minimizar su transmisión.

Medidas higiénicas

  • Evitar  el contacto directo con las personas afectadas, al menos los dos primeros días.
  • Reposar. Es mejor quedarse unos días en casa; no sólo se conseguirá una recuperación más rápida sino que se reducirá la propagación de la enfermedad.
  • Lavarse las manos frecuentemente.
  • ·Utilizar pañuelos desechables para
  • sonarse y para taparse la boca y la nariz al toser o estornudar.
  • Mantener una adecuada hidratación.
  • No fumar o reducir al máximo el número de cigarrillos diarios.
  • Ventilar la habitación donde haya alguien con gripe, abriendo la ventana varias veces todos los días.
  • En el caso de la gripe, recomendar la vacunación anual de los grupos de riesgo.

 

Tratamiento Farmacológico

No hay ningún medicamento que cure la gripe ni el resfriado, pero existen algunos que ayudan a mejorar cada uno de los síntomas que manifieste el paciente. La farmacia dispone de un amplio arsenal de medicamentos, ya sean medicamentos individuales o asociaciones de principios activos para aliviar los síntomas de los procesos gripales o catarrales.

Según los síntomas referidos por el paciente, podremos recomendar el tratamiento más adecuado. La elección de un determinado tratamiento dependerá de cada caso, considerando la variabilidad de los síntomas del proceso en cada paciente y la existencia de otros factores (enfermedades, edad, etc.) concomitantes.

 

CONGESTIÓN NASAL

Se produce por la vasodilatación de los vasos sanguíneos de la mucosa nasal. En el caso del resfriado suele afectar a ambas fosas nasales. Como primera elección se recomiendan los:

 

Lavados nasales

Hemos de tener en cuenta que la nariz es el primer mecanismo de defensa pulmonar, por lo que es importante mantenerla en correcto estado de hidratación. Para ello disponemos de Suero fisiológico, una solución estéril isotónica de cloruro sódico al 0,9% que humidifica la mucosa nasal y facilita la eliminación de moco contribuyendo a su fluidez y favoreciendo la descongestión; y de agua de mar, una solución estéril isotónica o hipertónica de cloruro sódico, obtenida del mar por filtración. Es útil para  limpiar y descongestionarlas fosas nasales. La solución hipertónica (2,3% de cloruro sódico) tiene mayor capacidad descongestiva por un proceso natural de ósmosis. Existen diferentes fuerzas de spray en función de la edad.

En ambos casos pueden utilizarse a demanda, es decir, tantas veces al día como sea necesario.

 

Descongestionantes
Si no fuera suficiente con los lavados, para un cuadro autolimitado, se justifica el uso de descongestionantes tópicos (oximetazolina, xilometazolina, tramazolina, nafazolina, fenilefrina) que estimulan los receptores alfa adrenérgicos, produciendo vasoconstricción y, por tanto, disminuyendo la hinchazón de la mucosa nasal. Los efectos descongestionantes de la oximetazolina son más duraderos que los de la fenilefrina, aunque más lentos. Se recomienda su uso sólo en adultos y durante el periodo más breve de tiempo posible, máximo dos pulsaciones en cada fosa nasal, dos veces al día, y nunca sobrepasando los 5 días, pues el uso repetido o prolongado produce una congestión de rebote que conduce al paciente a aumentar la dosis y frecuencia del uso del vasoconstrictor.

Los antigripales por vía oral suelen contener descongestionantes orales, tipo fenilefrina o pseudoefedrina, debiendo tener en cuenta que está contraindicado en pacientes con hipertensión, cardiopatía o trastornos de ansiedad.

Entre el arsenal terapéutico encontramos como novedad combinaciones de descongestionante tópico y un anticolinérgico derivado de la atropina (bromuro de ipratropio) que reduce la secreción nasal.

 

 

RINORREA Y ESTORNUDOS

Hace referencia a la eliminación de mucosidad a través de las fosas nasales.

Los Antihistamínicos bloquean la acción de la histamina, sustancia segregada por el organismo como parte de su reacción de defensa, pero también responsable de la secreción nasal, lagrimeo, estornudos y dolor de cabeza. En caso de que el paciente esté muy afectado por la rinorrea o los estornudos, se puede administrar un antihistamínico, caso de la cetiricina o loratadina, por vía oral durante unos pocos días (3-5 días como máximo). Se indicará una dosis única al día y preferiblemente por la noche. Igualmente recordar siempre que estos medicamentos pueden causar somnolencia, por lo que se recomendará precaución en la conducción de vehículos mientras el paciente esté utilizando estos fármacos.

Los antigripales compuestos suelen incorporar clorfenamina, bromfeniramina, que antagoniza los receptores H1 y colinérgicos, eliminando síntomas catarrales como los estornudos, el lloriqueo o la rinorrea.

 

TOS IRRITATIVA O SECA

Antitusivos. En caso de manifestar tos no productiva muy irritativa además de la adecuada hidratación, se recomendará dextrometorfano, antitusivo de acción central que actúa deprimiendo el centro medular de la tos al disminuir la producción de taquicininas. Tiene una ligera acción sedante, pero no tiene acción narcótica ni analgésica.

Otra opción disponible es la cloperastina, un antitusígeno que actúa sobre el sistema nervioso central, selectivamente sobre el centro regulador de la tos; además posee acción relajante sobre los bronquios y una leve acción antihistamínica. Aunque raramente, puede producir somnolencia.

 

TOS PRODUCTIVA

Expectorantes. La tos asociada a este tipo de infecciones suele resolverse espontáneamente en un tiempo inferior a las 2 semanas. En los procesos respiratorios agudos de causa vírica, la presencia de tos productiva con esputo purulento es común y, por tanto, no es indicador de sobreinfección bacteriana. Sólo en el caso de que los esputos fueran muy oscuros, se derivará al paciente al médico. En caso de dificultad para la expulsión de la mucosidad (el paciente suele referir quemazón en el pecho al toser) se recomendará un jarabe expectorante tipo guaifenesina, ambroxol.

Los mucolíticos (acetilcisteína, carbocisteína, bromhexina) no se ha demostrado que sean útiles en estos procesos infecciosos, pues favorecen la rinorrea. Podrán ser recomendados en caso en que el paciente refiera dificultad para expulsar la mucosidad acumulada en los bronquios.

 

TOS IRRITATIVA Y TOS SECA

Existen principios activos que son útiles en caso de tener tos seca y tos con mocos (hedera helix).

 

FIEBRE, DOLOR MUSCULAR, DOLOR DE GARGANTA MODERADO

Los analgésicos-antipiréticos, caso del paracetamol, y los analgésicos antiinflamatorios no esteroideos (AINES) por vía oral, caso del ácido acetil salicílico (contraindicado en procesos febriles, gripe o varicela en niños <16 años) y del ibuprofeno a dosis bajas, pueden ser útiles para aliviar los síntomas generales, como el dolor generalizado, la fiebre y el dolor de cabeza.

 

Antigripales

Los medicamentos antigripales incluyen dos o más principios activos para tratar dos o más síntomas. La posología variará en función de la dosificación de los activos y la forma farmacéutica (sobres, comprimidos, cápsulas), siendo lo más habitual tomarlos cada 6-8 horas. Suelen presentar efectos secundarios, siendo los más comunes sequedad de boca, ritmo cardiaco fuerte y acelerado (palpitaciones), sueño, ligero aumento de la presión sanguínea…

 

Combinaciones disponibles en el mercado

  • Analgésico-antipirético+ antihistamínico.
  • Analgésico-antipirético + descongestionante.
  • Analgésico-antipirético + descongestionante + antihistamínico (la mayoría).
  • Analgésico-antipirético + descongestionante + antihistamínico + antitusivo.

Además estas asociaciones suelen acompañarse frecuentemente de: ácido ascórbico y/o cafeína, que estimula al sistema nervioso y ayuda a evitar somnolencia.

 

DOLOR DE GARGANTA LEVE

Los Antisépticos bucofaríngeos son de utilidad para calmar el dolor de garganta, ya que incorporan antisépticos (clorhexidina, bencidamida, alcohol diclorobencílico, amilmetacresol, decualinio, lisozima, papaína, tirotricina), anestésicos locales (lidocaína, benzocaína) y antiinflamatorios (enoloxona, flurbiprofeno, hidrocortisona). Los encontramos tanto en spray como en comprimidos para desleír en la boca. La posología variará en función de cada medicamento, pero lo más habitual es aplicar inicialmente 1-2 pulsaciones ó 1 comprimido cada 2-3 horas e ir espaciando según mejoren los síntomas.

 

 

Otros tratamientos

Los medicamentos antivirales específicos sólo están indicados en situaciones de epidemia para aquellos pacientes de alto riesgo con sospecha clínica de gripe que, por cualquier motivo, no hubiesen recibido la vacuna antigripal. Su eficacia es limitada y su administración se debe iniciar siempre en las primeras 48 horas de la enfermedad.

El farmacéutico no sólo debe conocer los síntomas de la enfermedad y los tratamientos más adecuados para cada caso. Debe además proporcionar la información necesaria para ayudar a reducir su propagación y alentar la vacunación, pues es la herramienta de prevención más efectiva frente a la infección por el virus de la gripe y sus consecuencias. La vacunación se recomendará sobre todo para las personas de alto riesgo de sufrir complicaciones en caso de padecer la gripe y para aquellas en contacto con estos grupos de riesgo, ya que pueden transmitírsela (cuidadores, profesores, profesionales de los servicios públicos y de los servicios sanitarios). •

 

Montserrat Figueras
Farmacéutica

 

 


Los antigripales, al alza


El Los españoles compraron 30,51 millones de fármacos para aliviar los síntomas de catarros y gripes durante el periodo acumulado noviembre 2014-noviembre 2015 según la consultora IMS Health, que hicieron facturar a las oficinas de farmacia 207,87 millones de euros. Las ventas de antigripales y anticatarrales registraron un importante incremento en sus ventas: 9,7% y 14% en volumen y valor.

Por laboratorios, Johnson&Johnson lideró el mercado con el 25,7% de la cuota en unidades despachadas y el 27,1% en valor, con un crecimiento con respecto al año anterior del 14,5% y  del 18,8% en volumen y facturación.

Cinfa también ha mejorado sus resultados si se comparan con el último ejercicio, ya que incrementó sus ventas en unidades un 12,8% logrando el 12,9% de la cuota total del mercado. En volumen creció un 16,4% acaparando el 10,6% del total.

Bayer se sitúa en tercera posición con el 9,2% y el 9,4% de la cuota en volumen y valor. Cierran el Top 5 Boehringer, con el 8,1% en volumen (+12,7% con respecto al año anterior) y 7,6% en valor (+18%), y Procter & Gamble, con el 8,2% de los medicamentos despachados en farmacias, y el 6,9% de la facturación total. •

 

 

Comparte esta entrada:

Angileptol. Al diablo con el dolor de garganta.

Suscríbete a nuestro boletín

close

Apúntate a nuestro boletín

Recibe en tu correo los contenidos más relevantes sobre el sector: