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Dermofarmacia | Desodorantes y antitranpirantes

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La sudación excesiva (hiperhidrosis) puede afectar a toda la superficie de la piel, pero por lo general está limitada a las palmas de las manos, las plantas de los pies, las axilas o las ingles. A veces la zona afectada desprende un olor fétido (bromidrosis), causado por bacterias y levaduras que descomponen el sudor y la piel mojada. Las manos y los pies sudorosos son una respuesta normal a la ansiedad y también es habitual que una persona sude mucho cuando tiene fiebre. Sin embargo, una sudación frecuente y abundante en todo el cuerpo requiere consulta médica porque puede ser un signo de hiperactividad del tiroides, una baja concentración de azúcar en la sangre o una alteración en la región del sistema nervioso que controla la sudación. Aspectos que se han de evaluar mediante pruebas diagnosticas clínicas.
Prevención
Las principales medidas de prevención son:

Emplear calcetines o medias de materiales naturales: hilo, algodón, lana o medias de seda, que permiten la transpiración.

Cambiar los calcetines varias veces al día.

Utilizar productos sanitarios y cosméticos apropiados para regular la sudación.

Tratamiento
La hiperhidrosis puede ser tratada en diversas formas, existen distintos tratamientos, cada uno de ellos puede ser eficaz, pero muchas veces en los casos persistentes es recomendable la combinación entre ellos. En casi todos los casos puede lograrse el restablecimiento de la transpiración normal de las “zonas difíciles».
 

Productos cosméticos
stk66070corDentro de la industria cosmética los productos destinados a combatir la sudación han alcanzado hoy en día una gran importancia a nivel de volumen de comercialización.
Antitranspirantes: Son preparados que persiguen una reducción del sudor secretado. Sus formulaciones incluirán, por tanto, principios activos que inhiban los mecanismos de producción de sudor por las glándulas sudoríparas.
Desodorantes: Son cosméticos destinados a impedir, atenuar, enmascarar o eliminar el mal olor corporal desprendido por su descomposición bacteriana del sudor. Incorporan en su formulación como principal componente sustancias antisépticas e inhibidoras de la proliferación microbiana en la superficie cutánea. Actúan, por consiguiente, limitando el desarrollo de la flora bacteriana responsable de degradar los componentes del sudor que originan compuestos fétidos.
¿Con o sin alcohol?: La incorporación de alcohol en estas formas cosméticas presenta un triple objetivo: conseguir preparados de bajo poder oclusivo, proporcionar sensación de frescor debido a su gran volatilidad y a sus propiedades endotérmicas y servir de coadyuvante a los activos desodorantes y antitranspirantes debido a sus propiedades antisépticas. Sin embargo, la tendencia actual es reducir o eliminar el etanol por meticonas volátiles con el fin de minimizar la irritación derivada de la deshidratación en exceso que provoca la aplicación diaria de etanol sobre la superficie cutánea, especialmente en pieles sensibles, alípicas, pieles secas y envejecidas.
La industria cosmética, sigue desarrollando nuevas moléculas y formas cosméticas con el fin de obtener formulaciones más originales y con una eficacia desodorante elevada. Sin embargo la premisa que debe cumplir cualquier cosmético es la seguridad, por ello, y en especial aquellos que se aplican sobre partes más sensibles del cuerpo humano como son las axilas.
Las sustancias con actividad desodorante y antitranspirante no son los únicos ingredientes de este tipo de formulaciones. Además de los excipientes propiamente dichos, estos preparados incorporan con el fin de acondicionar y suavizar la piel agentes humectantes, hidratantes, emolientes, cicatrizantes y epitelizantes que favorecen y potencian la acción principal del cosmético
Ingredientes
• Sustancias astringentes: Son productos que actúan sobre el control de la secreción sudoral sin bloquear totalmente la transpiración natural. De su empleo y paralelamente a la disminución de la cantidad de sudor, se deriva una reducción de la humedad en la zona a tratar y de las moléculas que pueden ser utilizadas de sustrato metabólico por las bacterias saprofitas de la piel. Sus principales representantes son las sales de aluminio: clorhidrato de aluminio, Zirconio, sales clorhidroxialantoinato de aluminio, clorhidroxilactato de aluminio, cuya finalidad está centrada en conseguir una importante reducción de la transpiración. Estos compuestos presentan también una notable acción antimicrobiana frente a los microorganismos implicados en la producción del olor corporal que los dota de propiedades típicamente desodorantes.
Actualmente hay una tendencia a volver a utilizar el alumbre potasico (la piedra de alumbre), es un sulfato natural que tiene propiedades desodorantes y cicatrizantes. Su mecanismo de acción consiste en formar una película sobre la piel que inhibe la formación de las bacterias que son las causantes del olor corporal.
Todas estas sales inorgánicas deben ser formuladas exclusivamente en formulaciones de uso tópico y nunca deben ser utilizadas en forma de aerosoles, ya que su inhalación presenta una elevada toxicidad.
• Sustancias bactericidas y bacteriostáticos: El uso de estos ingredientes disminuye la carga microbiana del área tratada y por consiguiente las secreciones sudorales secretadas no podrán ser degradadas y generar así sustancias volátiles de olor desagradable. La inclusión de las sustancias antimicrobianas en este tipo de cosméticos impide la proliferación bacteriana y consecuentemente se reduce el número de catabolitos olorosos responsables del olor corporal.
Existe la prohibición del uso de antibióticos tópicos con fin desodorante, por tratarse de componentes de medicamentos, por ello, se debe excluir su empleo de los productos cosméticos.
Algunos de los más utilizados son: triclosán (2,4,4’-tricloro-2’- hidroxidifenil-éter, fenol clorado utilizado a concentraciones del 0,1 al 0,2% en desodorantes axilares, activo frente a microorganismos grampositivos y gramnegativos), aceites esenciales (tomillo, eucalipto, romero), farnesol (alcohol sesquiterpénico presente en numerosos aceites esenciales activo frente a grampositivos), amonios cuaternarios, clorhexidina, acido salicilico, α-Bisabolol (levomenol) tiene un aroma floral y se utiliza en varias fragancias. También se ha utilizado durante años en cosméticos debido a sus características antiinflamatorias y antimicrobianas en la piel.
• Sustancias que actúan sobre el proceso enzimático: Estas sustancias su función reside en el bloqueo de la reacción enzimática que produce la formación de compuestos volátiles causantes del olor desagradable, se frena la producción de éstos y así se reduce el mal olor corporal sin atacar la flora residente en la piel. Este método es muy poco agresivo y permite mantener el equilibrio natural de la flora saprofita residente en la superficie corporal y proteger de este modo de una posible contaminación patógena. Activos con propiedades antioxidantes, como el tocoferol, ácido ascórbico, citrato de trietilo, BHT, BHA, y cuya actividad en este tipo de formulaciones reside en su capacidad de inhibir las reacciones enzimáticas que degradan el sudor, estarían incluidos en este grupo.
• Sustancias absorbentes
Poseen propiedades desodorantes y no interfieren de ningún modo sobre la actividad de la flora bacteriana cutánea ni sobre la producción de sudor. Actúan a través de un proceso físico-químico neutralizando los complejos olorosos, es decir, estos compuestos atrapan en su estructura las moléculas volátiles resultantes de la degradación microbiana que ha presentado la secreción sudoral y responsables del mal olor corporal, y forman un complejo carente de olor desagradable. Ricinoleato de cinc, derivados de ácidos láctico o tartárico, óxido de cinc, resinas de intercambio iónico, polímeros porosos que actúan como microesponjas y agentes quelantes son algunos de sus representantes.
Existen preparados que utilizan en su formulación la inclusión de compuestos aromáticos y perfumes que enmascaran el olor corporal solo o en asociación con otro tipo de ingredientes desodorantes y antitranspirantes que sí actúen sobre los mecanismos de formación o degradación del sudor con el fin de conseguir una acción más eficaz y prolongada.
• Formas de cosméticos: Los desodorantes y los antitranspirantes se presentan en formas cosméticas y sistemas de aplicación con el fin de conseguir la máxima eficacia y seguridad.
Roll-on: Es una de las formas galénicas mejor aceptadas y de mayor difusión. Estas formulaciones deben caracterizarse por presentar una fácil extensibilidad y buena sustantibilidad para garantizar la homogénea aplicación del producto sobre la superficie a tratar, así como evitar una excesiva untuosidad o tacto graso que proporcionaría un rechazo por parte del consumidor.
Cremas y geles: Incluyen en su composición tanto sustancias hidrófilas como lipófilas, debiendo prestar especial atención a estas últimas, ya que podrían favorecer la absorción percutánea de los agentes antisudorales incorporados y así aumentar su toxicidad.
Aerosoles con gas propelente y nebulizadores: Se caracterizan por la alta sensación de frescor resultante de su aplicación, ya que un alto porcentaje basa su formulación en soluciones hidroalcohólicas a las que incorporan los ingredientes activos.
Barra: Es una forma sólida transparente u opaca que requiere un aplicador para ser utilizada. Las últimas tendencias llevan a formular sticks transparentes, puesto que el residuo blanco y visible que dejan las formas opacas es uno de sus principales inconvenientes y motivos de rechazo por parte del consumidor.
Toallitas: En una de las formas más novedosa y práctica, tienen la característica de ser de un solo uso y permiten llevar fácilmente. 

57306812Iontoforesis
Otro tratamiento tópico de la piel, que involucra pasar una corriente eléctrica de bajo voltaje por agua o almohadillas humedecidas, la cual hace que proteínas superficiales de la piel se coagulen y bloqueen parcialmente los conductos sudoríparos. Este tratamiento puede ser largo, aunque utilizado en combinación con otros tratamientos puede resultar eficaz
Es el paso de una corriente eléctrica sobre la piel y es una técnica que tiene una variedad de usos en medicina. Este artículo aborda el uso de la iontoforesis para sellar una glándula sudorípara particular. La iontoforesis puede usarse para tratar la sudoración excesiva, debajo de los brazos y de los pies, La aplicación sobre la zona afectada dura aproximadamente de 10 a 20 minutos y requiere de varias sesiones, puede realizarse a nivel domestico.
Los efectos secundarios son poco comunes pero pueden incluir agrietamiento y ampollas en la piel
 

Cirugía
La cirugía es el último recurso para una minoría de quienes padecen de hiperhidrosis. La ETS o Cirugía Transtorácica Endoscópica puede reducir espectacularmente la incidencia de transpiración excesiva del cuerpo, el riesgo de dar lugar a un alto grado de Transpiración Compensatoria. El procedimiento quirúrgico consiste en cortar los nervios simpáticos que provocan la hiperhidrosis.
 

Consejo farmacéutico
1. Higiene diaria minuciosa.
2. Cambio diario de la ropa que está en contacto con la superficie corporal. Y preferente ropa de tejidos naturales y transpirables.
3. Uso de jabones antisépticos que faciliten el control de la flora bacteriana.
4. Uso de desodorantes sobre piel limpia y seca, preferiblemente tras la ducha diaria.
5. Pieles sensibles se recomiendan los preparados exentos de alcohol.
6. Los productos antitranspirantes y desodorantes pueden ocasionar reacciones alérgicas, dermatitis o irritaciones derivadas de su uso, por lo que no debe abusarse de su empleo. •

Cristina Batlle Edo
Farmacéutica. Barcelona

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