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Mª Teresa Alcalde Pérez. Profesora Asociada, Facultad de Farmacia y Ciencias de la Alimentación. Universidad de Barcelona (UB).
Co-Directora del Máster en Dermocosmética Farmacéutica, IL3-UB
teresaalcalde@ub.edu

Son uno de los signos más visibles del envejecimiento de la piel, al que el público da gran importancia a la hora de elegir un tratamiento cosmético. La prevención y el tratamiento de las arrugas se puede abordar con éxito desde la farmacia comunitaria.
A medida que pasan los años, la piel empieza a mostrar depresiones cutáneas o arrugas, sobre todo en las zonas fotoexpuestas como la cara, el cuello y las manos. Frenar y revertir este proceso natural es el objetivo de belleza prioritario de la cosmética antiarrugas.

PRINCIPIOS ACTIVOS

En la actualidad se dispone de cientos de ingredientes con acción antiarrugas. Los más importantes y habituales se describen a continuación.

Los activos se han clasificado según la conocida «pirámide de salud y belleza de la piel» de la Dra. Draelos, que se ha actualizado recientemente1. La base de la pirámide representa los procesos de protección y reparación de la piel. La parte media, la renovación mientras que el vértice de la pirámide simboliza la estimulación y la regeneración de la dermis.

A) PROTECCIÓN Y REPARACIÓN

De ello se encargan los tres grupos de activos fundamentales para el cuidado de la piel.

Filtros solares. El fotoprotector representa la primera línea de defensa de la piel frente a las radiaciones UV, IR y la luz visible. Lo confirma un estudio científico: las personas que no utilizan fotoprotección a diario muestran un 24% más de signos de envejecimiento de la piel (líneas, arrugas y aspereza) que aquellas que sí lo utilizan2.

Antioxidantes. Frenan la formación y la propagación de los radicales libres, que alteran las membranas de las células y el material genético. Muchos antioxidantes tienen además una acción antiinflamatoria lo que los hace adecuados para todo tipo de pieles.

En cosmética se emplean antioxidantes de tipo enzimático, como la superóxido dismutasa y la ubiquinona o coenzima Q10, y no enzimáticos como las vitaminas (A, B3 o niacinamida, C y E), los oligoelementos (selenio, cobre, zinc) y los polifenoles y los flavonoides como el resveratrol, el pycnogenol, el ácido ferúlico y la phloretina. Es habitual que se incluyan varios antioxidantes en una fórmula para obtener un efecto sinérgico.

La forma química y la concentración de uso condicionan la acción, la estabilidad y la eficacia de los antioxidantes. A modo de ejemplo:

  • La vitamina C en forma de ácido L-ascórbico es más activa (siempre que el pH final sea ácido) que sus derivados como el palmitato de ascorbilo y el fosfato de ascorbilo y magnesio (MAP). En cambio, éstos son menos irritantes y más estables químicamente (no se oxidan con tanta facilidad).
  • El resveratrol debe usarse a una concentración relativamente alta (2%) para que la aplicación tópica in vivo comporte la reducción de las arrugas y el aumento de la densidad y la elasticidad de la piel3.

Enzimas reparadoras del ADN. Las endonucleasas, las glicosilasas y las fotoliasas en teoría reparan los daños provocados por la radiación solar.

B) RENOVACIÓN

Comprende los procesos de exfoliación, hidratación y renovación celular. La llevan a cabo los llamados activos transformadores de la piel.

Hidroxiácidos. Se emplean los betahidroxiácidos (BHA), como el ácido salicílico; los alfahidroxiácidos (AHA), como los ácidos glicólico y láctico, y los polihidroxiácidos (PHA) como el lactobiónico, el maltobiónico y la glucolactona. Además de las tres acciones mencionadas, los hidroxiácidos estimulan la síntesis de los glicosaminoglicanos y las fibras de la dermis lo que conlleva la reducción de las arrugas. Estos efectos son perceptibles en mayor o menor medida según el tipo, la concentración y el pH del hidroxiácido empleado; la forma cosmética (solución, emulsión…); el tiempo de exposición; la frecuencia de las aplicaciones y la duración del tratamiento. En este sentido, los AHA de cadena corta tienen mayor capacidad exfoliante -aunque también más irritante- que los ácidos de cadena carbonada larga como los PHA, que son mejor tolerados por la piel sensible, con rosácea, etc.

Retinoides. Son realmente eficaces para tratar los distintos signos del envejecimiento cronológico y el fotoenvejecimiento.

El orden de potencia de los retinoides más utilizados es: ácido retinoico (tretinoína)*> retinaldehído > retinol > ésteres de retinol.

El principal inconveniente de los retinoides más potentes es su efecto irritante cutáneo.

C) ESTIMULACIÓN Y REGENERACIÓN

Se encargan los activos optimizadores de la piel como los factores de crecimiento, los medios de cultivo de células madre vegetales, los modificadores de los ritmos circadianos y los péptidos. Actúan de forma indirecta sobre los fibroblastos de la dermis, mediante una cascada de mensajeros que inducen los cambios en estas células.

Péptidos. Se utilizan:

  1. Péptidos señal. Inhiben la colagenasa; aumentan la síntesis de elastina, colágeno, fibronectina y glicanos y mejoran la cicatrización de las heridas y la reparación de los tejidos. Uno de los más conocidos y eficaces es el palmitoil pentapéptido-4 (Matrixyl®).
  2. Péptidos transportadores, como los péptidos de cobre, que estimulan la síntesis de las fibras dérmicas, son antioxidantes y antiinflamatorios.
  3. Péptidos inhibidores de los neurotransmisores. Conocidos de forma coloquial como “con efecto botox” o “botox like”, imitan el efecto de la toxina botulínica sobre los músculos aunque con una actividad mucho más baja. Se emplean para tratar las arrugas de expresión. En su mayor parte, son péptidos de pequeño tamaño como el acetil hexapéptido-8 (Argireline®) y el acetil octapéptido-3 (SNAP-8®). También se emplean análogos de sustancias naturales como el tripéptido Syn®-Ake. Este activo imita la actividad de Waglerin-1, un péptido que se encuentra en el veneno de serpiente que tiene una gran capacidad para relajar la contracción muscular.

Durante el embarazo y la lactancia no deben utilizarse retinoides ni peelings químicos. Pueden sustituirse por activos alternativos como el bakuchiol, los AHA, los factores de crecimiento, los péptidos, el ácido hialurónico y la niacinamida.

Otros activos. Tienen un efecto superficial y de corta duración pero vale la pena tenerlos en cuenta en la estrategia antiarrugas.

  1. Tensores. Se emplean sustancias de origen natural (alginatos, macroproteínas de soja, trigo y arroz) y de síntesis como los polímeros acrílicos. Cuando se aplican y se secan, forman una película que tiene un ligero efecto “lifting”. El efecto tensor dura solo unas horas.
  2. Pigmentos difusores de la luz, como la sílice recubierta de dióxido de titanio. Son partículas sólidas esféricas con una alta transmisión de la luz. Cuando se depositan sobre la piel, reflejan la luz en todas las direcciones, de forma que el fondo de la arruga “se ilumina” y la piel parece más lisa. En otras palabras, actúan como si fueran un filtro fotográfico ya que la acción antiarrugas es meramente óptica.

PROTOCOLO DE TRATAMIENTO ANTIARRUGAS

Cada día acuden más clientes a la farmacia comunitaria que buscan no solo un producto antiarrugas sino una asesoría cosmética más completa y personalizada. Los clientes están interesados en conocer el modo y la frecuencia de uso, el orden de aplicación de los cosméticos o incluso la rutina de cuidados más adecuada a sus necesidades.

La clave de la asesoría dermofarmacéutica está en ofrecer una rutina individualizada, es decir, adaptada al tipo y el estado de la piel, las necesidades cosméticas y los gustos personales del cliente. En consecuencia, las rutinas de cuidados se establecen después de escuchar y observar al cliente y de asegurarse de haber entendido sus demandas.

Se proponen dos rutinas básicas de cuidados antiarrugas (figura 1) a modo orientativo. Estas rutinas admiten múltiples variaciones en los principios activos, las formas cosméticas y el número de productos utilizados.

Hay que tener en cuenta que:

  • Cuanto más sencilla sea la rutina, mejor. Así es más probable el cumplimiento por parte del cliente. Si éste no está habituado a las rutinas, es preferible recomendar pocos productos pero con fórmulas muy completas para obtener los resultados esperados. En cambio, en los clientes que están acostumbrados a las rutinas de cuidados completas, se pueden aconsejar más productos como el contorno de ojos (1-2 veces al día) y el exfoliante químico seguido de la mascarilla hidratante (1 vez por semana).
  • Si se usan retinoides, iniciar el tratamiento con una concentración baja del activo: para el retinol, comenzar con el 0,3-0,5%; para el retinaldehído, con el 0,05% y con la tretinoína, con el 0,01%. En caso de que la piel esté muy irritada, interrumpir la aplicación durante un par de días y reintroducirlos paulatinamente. Una vez que la piel está habituada, aumentar progresivamente la frecuencia de uso y/o la concentración del retinoide según la tolerancia (retinización de la piel). Si la piel es muy sensible, utilizar un éster de retinol como el retinoato de hidroxipinacolona o bien el bakuchiol.
  • Al inicio del tratamiento, evitar usar la misma noche el AHA/BHA y el retinoide. Transcurridas unas semanas ya se pueden utilizar juntos, preferentemente con los ácidos a concentración baja y media.
  • Los resultados del tratamiento no se observan “de la noche a la mañana”. Se requiere constancia para conseguir resultados visibles y un mantenimiento permanente.
  • Aparatología de soporte. Los masajeadores y los dispositivos de fototerapia LED son opciones complementarias interesantes para los clientes más motivados y que busquen resultados visibles en poco tiempo.
  • Por último, es muy aconsejable que desde la farmacia se realice el seguimiento de los tratamientos. Conviene observar la evolución y, si es necesario, realizar los cambios necesarios para ajustarlo a los requerimientos de la piel y el cliente. De esta forma se realiza un servicio de calidad y con valor añadido, que aumenta la fidelización y se acaba reflejando en la facturación.

Tan importante como elegir el cosmético antiarrugas indicado para el cliente es planificar una rutina de cuidados adaptada a cada caso particular que maximice los resultados.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Draelos ZD. Revisiting the Skin Health and Beauty Pyramid: A Clinically Based Guide to Selecting Topical Skincare Products. J Drugs Dermatol. 2021;20(6):695-699. doi: 10.36849/JDD.2021.5883. PMID: 34076396.
  2. Hughes MCB, Williams GM, Baker P, Green AC. Sunscreen and Prevention of Skin Aging. A Randomized Trial. Ann Intern Med. 2013;158(11):781-90.
  3. Brinke A, Janssens-Böcker C, Kerscher M. Skin Anti-Aging Benefits of a 2% Resveratrol Emulsion. Journal of Cosmetics, Dermatological Sciences and Applications. 2021;11(3):155-168. doi: 10.4236/jcdsa.2021.112015.

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