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Hace 20 años, la farmacia era un negocio rentable, seguro, nuestro papel como técnicos del medicamento, como consejeros de salud, era reconocido y remunerado de forma aceptable teniendo en cuenta los márgenes que por aquel entonces tenían las especialidades farmacéuticas, los medicamentos de consejo farmacéutico, la parafarmacia….

Lejos quedan aquellos tiempos en los que cualquier farmacia gestionada de forma conservadora, sin necesidad de diversificar, de arriesgar, de buscar nuevas secciones dentro del establecimiento, era un negocio rentable, respetable, tranquilo, sin necesidad de intentar ofrecer a los potenciales consumidores que entraban en esa farmacia productos o servicios que atrajeran su curiosidad o intentar que adquirieran en nuestra farmacia aquel producto que también existía fuera del canal de la farmacia. Hoy en día todo eso ha cambiado, aquella farmacia que pretenda seguir prestando su servicio a la sociedad dedicándose a la dispensación del medicamento y ofertar en su local productos farmacéuticos y parafarmacia, no será suficiente para que pueda mantener sus puertas abiertas, sencillamente está abocada a la ruina total. Esto no es dramatismo, es sencillamente la realidad que nos ha tocado vivir, la reducción del margen del medicamento ha llevado a que hoy en día, una oficina de farmacia rural, o de barrio, que solamente viva del medicamento, no pueda hacer frente a sus gastos, si a esto añadimos el descenso en la prescripción por parte del médico, la competencia que tenemos fuera del canal de la farmacia, la bajada de las ventas en general por el momento de crisis tan brutal que vivimos, hace que muchas farmacias hoy en día no sean nada rentables, y subsisten por tratarse la mayoría de las veces de negocios familiares donde todos se aprietan el cinturón, y algunas de ellas empiezan a buscar nuevas oportunidades dentro del negocio.

¡Esa es precisamente la solución ! , ¡ la búsqueda de nuevas oportunidades dentro de nuestra empresa!.

En definitiva, todas las farmacias ofrecemos lo mismo a los ciudadanos: CONSEJOS.., MEDICAMENTOS…, Y «PARAFARMACIA».

Pues bien, hagamos como hacen otros sectores del comercio, las grandes empresas ….¡ DIVERSIFICAR!

Nuestro enemigo no es la farmacia que está a 250 metros de nosotros y que abre unas horas más que nosotros, o que tiene un producto determinado 1 € más barato que nosotros, nuestro enemigo, ( comercial ), es aquel que intenta introducirse en un sector que desconoce, que quiere aprovechar el prestigio del farmacéutico para vender más, y a más personas, porque tiene la capacidad logística de diversificar, de atender casi todas las necesidades del consumidor….Pues bien, ¡ HAGAMOS ESO NOSOTROS!!


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Todos conocemos Farmacias que están especializadas en óptica, y otras en Ortopedia. Ya vamos viendo cómo otras muchas farmacias han ido adjudicando espacios en el local de la farmacia con personal especializado en Dermo Cosmética , Plantas Medicinales, Farmacias que se han certificado para elaborar medicamentos individualizados (Fórmulas magistrales), Nutrición y Dietética, etc. Este es el camino, la especialización, la posibilidad de ofertar al paciente/cliente servicios, que unidos al prestigio que tiene la farmacia, hacen de nuestra empresa, un lugar donde el cliente encontrará productos que hemos ido dejando perder o que nunca hemos tenido debido a la comodidad a la que el farmacéutico se entregó por la seguridad de ingresos que le proporcionaba la prescripción del medicamento.

Una de estas opciones de negocio y servicios que puede tener la farmacia es la HOMEOPATÍA. Sabemos que las 21.000 farmacias españolas venden homeopatía, pero se trata de dispensar, no vender, y para ello hay que especializarse, formarse en esta terapéutica que en muchos países europeos avanzados está incluso financiada por los sistemas de sanidad públicos y como todos sabemos, son medicamentos perfectamente reconocidos por la ley de Garantías y uso racional del medicamento. Conceder un espacio en la farmacia dedicada a esta terapéutica, con un personal especializado, que conozca estos medicamentos, que asesore al paciente que consume homeopatía, puede resultar altamente rentable teniendo en cuenta que estamos hablando de un mercado que no ha dejado de crecer en los últimos quince años, y si nos basamos en los estudios de mercado de la industria farmacéutica homeópata, o los presentados en Infarma 2011 , llevada a cabo por las 11 vocalías de homeopatía existente en España, debemos conocer datos como:

El 53 % de los pacientes encuestados declaraban haber tomado alguna vez medicamentos homeopáticos, o que los toman habitualmente.

Un 86% de los encuestados saben lo que es la homeopatía (aunque algunos la siguen  confundiendo con las plantas medicinales…)

El 60% de los que la consumen o la han consumido la consideran altamente eficaz.

En España hay más de 6.000 médicos especializados en Homeopatía, tanto médicos de familia como médicos de todas las especialidades, por tanto, prescriben homeopatía…

Se prescribe cada vez más homeopatía a pacientes poli-medicados, embarazadas, niños, personas mayores, todo ello por su alto margen de seguridad. Así como en especialidades médicas muy susceptibles a ser tratadas con estos medicamentos, como es la Alergología, o la Dermatología.

Y lo más importante, el 87% de los encuestados consideran al farmacéutico el profesional más indicado para aconsejarle sobre estos medicamentos, (porque saben que son medicamentos).

Todos estos datos, unidos a la gran oferta de especialidades homeopáticas existentes en España por el gran número de laboratorios instalados en nuestro país, (que han sabido abrirse camino en este complejo mundo farmacéutico) , y también a la creciente oferta de formación en Homeopatía para médicos y farmacéuticos, (organizados por Colegios Profesionales, Facultades de Medicina y Farmacia, Másters Universitarios homologados, Asociaciones Homeópatas), hacen que sea una oportunidad para Decidirse a dedicar una parte de nuestra farmacia a estos medicamentos.

Debemos saber que, la homeopatía no es una terapia nueva, ni en experimentación, no es una terapia alternativa ni emergente, todas estas formas de definirla es debido a que muchas veces no han sabido dónde ubicarla, pero desde su reconocimiento por las sucesivas leyes del medicamento, ya no tiene sentido catalogarla como algo alternativo, sino, una especialidad más, muchas veces complementaria a los tratamientos convencionales,  es una especialidad que lleva más de 200 años practicándose. Cada vez son más numerosos los médicos que combinan medicamentos tradicionales con medicamentos homeopáticos, puesto que se complementan perfectamente, debido a que los médicos homeópatas son conscientes de los efectos e interacciones medicamentosas que suelen aparecer en pacientes poli-medicados, y siempre que pueden, intercalan tratamientos menos agresivos para cumplir con sus objetivos, curar al paciente con seguridad. Porque ahora que está tan de moda personalizar, individualizar todo, con el objetivo de que aquello que se elabore se adecúe a una persona en concreto, la homeopatía presume de eso, de que el tratamiento que prescribe el médico, (después de una anamnesis escrupulosa al paciente), la ha «diseñado» sólo para dicho indivíduo.

Otra  razón que nos tiene que animar a dedicar parte de nuestro tiempo y espacio a la homeopatía es que el número de pacientes susceptibles de consumir medicamentos homeopáticos es cada vez mayor, en primer lugar por la información que tiene el ciudadano sobre la homeopatía, ya saben lo que es, y dónde se dispensa, y por otro lado, porque nosotros sabemos que es un tratamiento seguro y fiable, por tanto tenemos un gran abanico de pacientes a los que tenemos que aconsejar medicamentos que sepamos pueden tomar sin grandes riesgos por su naturaleza o su situación, hablamos de embarazadas, niños pequeños, pacientes mayores, y aquellos farmacéuticos que empiezan a trabajar con homeopatía, se sorprenden de los resultados obtenidos, lógicamente con sus limitaciones, y teniendo siempre presente el papel del farmacéutico, y saber cuándo debemos derivar un paciente al médico  o cuando hay que actuar con urgencia ante una patología que requiera una actuación rápida y convencional.

Por tanto, si decidimos especializarnos en homeopatía, lo primero es formar al personal de la farmacia en centros homologados, consultar con la vocalía de homeopatía del colegio profesional, ( si la hubiera), o dirigirse a la Asociación Española de Farmacéuticos Homeópatas AEFHOM, (www.aefhom.org), quienes aconsejarán de donde hay que dirigirse para estudiar esta terapéutica y tener al menos un conocimiento básico de la materia médica, de qué medicamentos podemos dispensar en el mostrador, o si se trata de una farmacia formulista, qué requisitos técnicos, de utillaje, de formación necesita para empezar a elaborar fórmulas magistrales homeopáticas. Igualmente,  empezar a contactar con los laboratorios más prestigiosos que nos aconsejarán cómo empezar a trabajar con ellos, cómo posicionar sus medicamentos en nuestro local, qué zonas del mismo son las más adecuadas para fomentar su consumo siempre con el consejo del farmacéutico, sabiendo que detrás de estos laboratorios, como ocurre con los medicamentos tradicionales, hay un equipo de marketing, y de visita médica que nos asegura una continuidad en la cadena del medicamento homeopático.

29134374En resumen, como de cualquier otra sección que quisiéramos potenciar en nuestra farmacia, con la inclusión de la homeopatía, daríamos una imagen al cliente de modernidad, de diversidad, de especialización técnica, que añadidas a las otras áreas que podamos potenciar en la farmacia, (plantas medicinales, dermocosmética, área de tabaquismo, nutrición y dietética, atención farmacéutica, laboratorio de formulación magistral, etc..) darán como fruto un aumento en la facturación total de nuestra empresa, porque no olvidemos que también somos empresarios, que nos sentimos primero profesionales y después empresarios, pero no debemos olvidar esto último, puesto que los tiempos evolucionan, y nosotros tenemos que evolucionar  con ellos, debemos sabernos posicionar, y especializar nuestra farmacia en función de dónde estemos ubicados, qué farmacias tenemos alrededor, que podemos ofertar que ellas no tengan, o si lo tienen, estudiar la posibilidad de dar el mismo servicio aunque al principio nos parezca que no es rentable, informarnos si hay médicos homeópatas en la zona, si el público que tenemos puede ser susceptible de consumir medicamentos individualizados, etc.

Los farmacéuticos que en su día decidimos especializarnos y fomentar esta sección en la farmacia, nos planteamos muchas dudas al principio, por la inversión que siempre supone empezar algo nuevo, y más cuando hace 20 años la homeopatía era algo… «en lo que había que creer» , no como ahora que es una especialidad médica más,  que es una terapéutica perfectamente integrada en el panorama sanitario actual, pero si lo haces convencido, con ilusión, con trabajo y dedicación, sabiendo que los pacientes confían en nosotros, que estamos hablando de un mercado en constante aumento, que estamos ofertando un medicamento seguro, que fideliza al paciente y que si lo conocemos bien podemos obtener resultados sorprendentes, entonces…¡ el éxito está asegurado!.

Por tanto la decisión de diversificar, de ofrecer al ciudadano el mayor número de servicios desde nuestra farmacia es el futuro, y el futuro ahora está cerca…,  por la situación que estamos pasando, que esperemos sea pronto el pasado.

Dinamicemos nuestras farmacias,  transmitamos la energía y posibilidades que los farmacéuticos tenemos aprovechando la excelente imagen que de nosotros tienen los ciudadanos,  y pronto veremos cómo se diluirán los problemas.•

César Valera Arnanz

Presidente de la  Asociación Española de Farmacéuticos Homeópatas

www.aefhom.org

 

 

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