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Formulación Magistral | Exposición, estudio y resolución de un caso clínico en podología

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Formulación en podología: recordatorio de conceptos clavess

La Ley 28/2009 equipara al podólogo con el médico y el odontólogo a la hora de prescribir una fórmula magistral en su ámbito profesional.

Esto obliga al farmacéutico a elaborar y dispensar el preparado solicitado por él, a fin de que el paciente pueda recibir el tratamiento para la afección podológica solicitada.

Las patologías relacionadas con el pie son muy diversas, presentándose cuadros clínicos muy diferentes y donde la formulación puede ser de enorme interés.

 

Aportaciones de la FM en podología

En podología, el fracaso terapéutico radica más en una mala elección de los excipientes que en la de los principios activos utilizados.

Cada tipo de lesión (aguda, subaguda, crónica, xerósica) precisa un vehículo y una forma farmacéutica especifica asociada a un principio activo idóneo en función de la etiología de la lesión diagnosticada.

Del conocimiento y desarrollo de ambos parámetros dependerá parte del éxito o del fracaso del tratamiento.

 

1. EXPOSICIÓN CASO CLÍNICO

1.1. Análisis inicial

Jorge.

Paciente varón de 29 años. Muy deportista. Juega al fútbol y lleva zapatillas deportivas muchas horas al día. Hábitos higiénicos normales. Se ducha en los vestuarios tras el entrenamiento con gel de ducha “del supermercado”.

Padece hiperhidrosis y bromhidrosis. Comenta que “ha probado de todo” pero que no le “frena la sudoración”. Además, dice que tiene que dejar las zapatillas en la ventana “porque apestan” y que tiene los pies “escaldados del sudor y tanto potingue”.

En estos momentos, tratado con:

  • Fungarest® crema: 1 aplicación por la noche.
  • Fungusol® polvo: Aplicado en las zapatillas y el pie por las mañanas.

 

1.2. PRM (Problemas Relacionados con la Medicación)

Tras análisis inicial de farmacoterapia se detecta un posible PRM:

  • Efectividad: El tratamiento no está siendo efectivo. Posible relación con hábitos incorrectos en el tipo de calzado que utiliza.

 

 

1.3. Objetivos terapéuticos

a) Normalización de la flora mediante un posible cambio en los hábitos.
b) Posible cambio en el tratamiento farmacológico recurriendo a la formulación.
c) Otros cambios posibles: modificación en el tipo de calzado.

 

1.4. Intervenciones de mejora

a) Se elabora una carta para el podólogo especificando los posibles PRM detectados y propuestas de modificación de la farmacoterapia. Se le informa acerca de la posibilidad de elaborar un tratamiento de noche a base de cloruro de aluminio en solución y tratamiento de día a base de polvos pédicos. Para ello, se adjunta toda la información técnica debidamente referenciada bibliográficamente por escrito.
b) Asegurar la adherencia al tratamiento: prestación de servicio de atención farmacéutica.
c) Programación para una próxima evaluación.

 

1.5. Resultados de la intervención

El podólogo prescribe:

Fórmula 1:

Tratamiento de noche

  • Cloruro de aluminio 20-25%.
  • Mentol 2%.
  • Alcohol csp 100 g

“1 aplicación cada 24 horas y después espaciar”.

Tratamiento de día

  • Ácido bórico 40%.
  • Subnitrato de bismuto 5%.
  • Alumbre 10%.
  • Almidón de arroz 20%.
  • Mentol 2%.
  • Talco c.s.p 100 g

“Aplicar todas las mañanas en el pie limpio y seco y en el interior del calzado”.

 

 

2. DETECCIÓN DE NECESIDAD TERAPÉUTICA

Siempre habrá que asegurarse de que no existe ninguna especialidad farmacéutica con la composición prescrita. Por ello, el Catálogo de Especialidades del Consejo. No existen medicamentos tópicos con esas composiciones. Por tanto, se debe elaborar como un medicamento individualizado.

 

3. COMUNICACIÓN FARMACÉUTICO ELABORADOR – MÉDICO PRESCRIPTOR: PROPUESTA DE MEJORA

Se debe comunicar al podólogo todos aquellos aspectos referentes a la formulación que sean necesarios aclarar, comentar y estudiar. El farmacéutico tiene una responsabilidad que va mucho más allá de la mera elaboración y dispensación de la prescripción, teniendo la obligación de que mediante su intervención, y siempre en colaboración con el prescriptor, el medicamento resultante sea mejor.

En el caso de las fórmulas prescritas, el farmacéutico debe intervenir y comunicar al podólogo los posibles cambios:

 

Fórmula 1:

Tratamiento de noche

Conviene rebajar los niveles de alcohol (necesario para disolver el cloruro de aluminio), mediante la incorporación de propilenglicol y agua, garantizando un medicamento con propiedades mucho menos irritantes.
La fórmula con los cambios propuestos sería la siguiente:

  • Cloruro de aluminio 20-25%.
  • *Agua destilada 20%.
  • *Propilenglicol 10%.
  • Mentol 2%.
  • Alcohol c.s.p 100 g

 

Fórmula 2:

Tratamiento de día

Tradicionalmente, en algunos libros de formulación se proponía el almidón como un posible anhidrótico y absorbente en las mezclas de polvos pédicos. Sin embargo, al ser de naturaleza biológica pueden macerar y agravar la sintomatología del paciente. Es por ello que los almidones (arroz, trigo) deben sustituirse por activos inertes sin estos problemas asociados, como puede ser el estearato de cinc.

La fórmula con los cambios propuestos sería la siguiente:

  • Ácido bórico 40%.
  • Subnitrato de bismuto 5%.
  • Alumbre 10%.
  • *Estearato de cinc 5%.
  • Mentol 2%.
  • Talco c.s.p 100 g

 

4. ELABORACIÓN

4.1. Investigación y preformulación

a) Consulta de literatura científica, artículos, bibliografía, motores de búsqueda.
b) Averiguar si la formulación está publicada, si se ha elaborado previamente.
c) Estudio de formulaciones similares, casos clínicos publicados.

 

4.2. Modus operandi

Mezclar todos los polvos y envasar en frasco talquera.

 

5. DISPENSACIÓN ACTIVA Y SEGUIMIENTO FARMACOTERAPÉUTICO

  • Dispensación activa del medicamento.
  • Información oral y escrita (prospecto).
  • Comunicación farmacéutico elaborador – médico prescriptor.
  • Programación próxima evaluación.
  • SFT.

Al paciente se le deberá informar de las medidas no farmacológicas para el tratamiento y mantenimiento.

  • Higiene diaria: Lavar los pies con jabón pH ácido.
  • Tipo de calzado:

  > Usar calcetín de tejido natural: algodón.
  > Usar calzado deportivo tan sólo para practicar deporte.
  > El resto del tiempo calzado de tejidos naturales (piel).  •

Edgar Abarca Lachén.
Profesor de la Facultad
de Ciencias de la Salud.
Universidad San Jorge
Director Científico de la Asociación
Española de Farmacéuticos Formulistas (AEFF)
Vocal de Formulación Magistral del
Colegio Oficial de Farmacéuticos de Huesca

 

 

 

 

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