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Varios Formulación Magistral | No, no se lo tiene que hacer usted mismo…

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Supongo que a casi todas las farmacias ha llegado alguna vez un paciente con un volante de instrucciones para que él mismo se elabore un “medicamento”. Aunque cada vez son menos frecuentes, ahí siguen: instrucciones de otra época, de otro siglo e incompatibles muchas veces con la propia habilidad del paciente.

La última que he leído la copio aquí textualmente:

  • Hacer una infusión de manzanilla amarga (herboristería). Dejar enfriar y añadir por cada litro de infusión:
  • · Una cucharada pequeña (de café) de sal.
    • Una cucharada pequeña (de café) de bicarbonato sódico.
    • Una cucharada grande (sopera) de clorhexidina colutorio oral sin alcohol (Cariax, Lacer…).
    • 2 ampollas de dexametasona 4mg (Fortecortin 4 mg).
    • 1 ampolla de 10 c.c. de mepivacaína o lidocaína (Scandinibsa 2%).
  • El colutorio se debe conservar en nevera, aunque para su uso no debe estar muy frio.
  • Realizar enjuagues bucales varias veces al día.
  • Mantener en la boca 1 minuto sin tragar.
  • Debe usarlo después de las comidas y cuando tenga dolor. No comer ni beber en los 20 minutos posteriores al uso. También se puede usar antes de las comidas para facilitar la deglución. A los 3 días de la elaboración, desechar el preparado y hacer uno nuevo.

Las instrucciones son claras y directas, es lo mejor del texto, pero que a estas alturas hablemos de pedirle a un paciente que prepare infusiones por litros y le añada el contenido de una ampolla de Fortecortín y otra de Scandinibsa, por no hablar de la dosificación en “cuchara pequeña de café” no suena precisamente a vanguardia.

Al margen de la creatividad en la preparación, lo que llama la atención del caso es que no es, ni mucho menos, aislado; hemos visto y leído instrucciones que van desde machacar un comprimido, echarlo en un yogur, remover bien y tomar sólo la mitad, hasta desmontar un Pulmicort Turbuhaler para buscar la budesónida y, con el polvo, elaborar un jarabe…

Yo no dudo que estas formas de medicar hubo un tiempo en la que fueron la única alternativa: era eso o nada; estoy convencidísimo que están hechas con la mejor intención al no existir opción alguna, pero el tiempo pasa, las circunstancias cambian, mejoran, y no debemos seguir usando los mismo modus operandi que antes. Y más sabiendo que la dexametasona, la lidocaína y la budesónida están disponibles en los catálogos de casi todos los proveedores de materia prima para formulación magistral, que las fórmulas de colutorio para mucositis están muy estudiadas y cuentan con abundante bibliografía de respaldo, y que la solución oral de budesónida está protocolizada y con el principio activo disponible.

Y por si no fuera suficiente, al paciente y al sistema le sale mucho más barato una fórmula magistral que, en este caso, puede ser hasta financiada por la Seguridad Social.

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La solución que se nos ocurre para ir arreglando esta situación e ir dejando al lado estas elaboraciones tan antiguas, puede pasar por una colaboración de todos.

En AEFF sabemos en todo momento los principios activos disponibles, tenemos multitud de documentación y nuestro propio foro interno donde se resuelven dudas de compañeros. A partir de este momento nos comprometemos a intercambiar información a quien nos la solicite de la siguiente manera: cuando os llegue un volante de instrucciones de este tipo (un hágaselo usted mismo), nos la envías a AEFF, y nosotros, a la mayor brevedad, lo devolveremos actualizado: con los principios activos disponibles en el mercado, con un modus operandi galénico y con la bibliografía que precise. Podemos enviarla a la Oficina de Farmacia que la solicite o al Servicio Farmacéutico de Hospital.

Creemos que puede ser útil esta iniciativa; entre todos ayudaremos al paciente, que bastante tiene con sufrir una patología como para ir elaborándose sus “medicamentos” y, además, iremos renovando antiguas formas de medicar que ya no tienen sentido.

Los documentos se pueden enviar a secretaria@aeff.es.

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