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Innovación | Ejemplos en casos de depresión y esclerosis múltiple

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Ahora bien, una ”diferencia estadísticamente significativa” significa que la diferencia entre ambos valores medios, A y B, no es 0, o mejor dicho, que la probabilidad de que sea 0 es muy pequeña. Pero, recordemos, que cuanto mayor es el tamaño de la muestra, más fácil es demostrar que hay diferencia estadística. O dicho al contrario, si las muestras son pequeñas podremos indicar que no hay diferencia significativa entre ambos grupos, es decir, que el medicamento o la intervención no presentaron mayor efectividad. Lo cual podría ser un craso error… únicamente que la muestra era pequeña.
Vayamos un paso más delante. Supongamos que se ha trabajado con muestras grandes, por ejemplo, mayores de 150 individuos en cada grupo, y se ha demostrado una diferencia significativa entre ambos grupos, el de intervención y el control. Pero, ¿esa diferencia es importante? Porque se puede obtener una diferencia estadísticamente significativa pero que no sea importante desde la perspectiva desde la que hagamos el estudio. Cómo responder entonces a la segunda pregunta: mediante la estimación del tamaño del efecto, el cual ofrece información acerca de la relevancia de la diferencia encontrada. De este modo se podrá diferenciar entre diferencias estadísticamente significativas que sean relevantes de otras que no lo sean.

Su estimación es sencilla. Simplemente es el cociente de la diferencia de los valores medios entre una desviación estándar combinada de la de ambas muestras (que si presentan tamaños más o menos similares, sería la raíz de (σ12 + σ22 )/2). En función del valor que se obtenga del tamaño del efecto (habitualmente escrito mediante la letra d y denominado como tamaño del efecto de Cohen) tendremos una respuesta más explícita a la relevancia de la diferencia de resultados. Normalmente, si d es menor de 0,20 se considera un tamaño pequeño del efecto; si está entre 0,20 y 0,50 es moderado, y se considera grande a partir de un valor de d superior a 0,80. Aunque estos valores son ciertamente artificiales, en cuanto a arbitrarios, se les considera una referencia razonable para indicar la relevancia de la diferencia de resultados que se han hallado en el estudio. •

 

Tratamiento online de la depresión en adolescentes

La depresión es un importante problema de salud que afecta a una elevada proporción de individuos a lo largo de la vida. Además, es relativamente prevalente entre los adolescentes y jóvenes, habiéndose estimado hasta cerca del 7% en los jóvenes entre 18 y 25 años. Además, suele presentar su inicio en épocas tempranas, en la adolescencia, por lo que es necesario intervenir lo más precozmente posible. Dado que habitualmente ellos son reacios a buscar ayuda profesional, una intervención vía Internet podría facilitar el acceso además de mantener el anonimato.

En base a lo expuesto, unos investigadores holandeses llevaron a cabo una terapia cognitivo conductual a través de la red y dirigida a jóvenes de 16 a 25 años con sintomatología depresiva, que evaluaron respecto a un grupo control en donde no se aplicó ninguna intervención. El resultado principal fue el valor al cabo de los 3 meses de la escala CEDS (Center for Epidemiologic Studies Depression Scale).

mugnecoEl grupo de intervención, que incluyó a 121 jóvenes, mostró una mejoría significativa en los síntomas depresivos a los 3 meses, superior a la obtenida por los integrantes del grupo control; asimismo, el tamaño del efecto entre los grupos fue importante (0,94; IC95%: 0,64-1,23). A las 12 semanas, el 56% de los participantes del grupo de intervención y el 20% de los del grupo de control mostraron un cambio clínico significativo. En este caso, el número necesario para tratar, es decir, el número de personas que es preciso tratar para obtener un resultado positivo, fue de tan sólo 2,7. Además, la mejoría observada se mantuvo al cabo de los 6 meses de la intervención.

A partir de los resultados obtenidos, los investigadores concluyeron que una intervención de terapia cognitivo conductual administrada a través de Internet a personas jóvenes, se mostró eficaz en la reducción de la sintomatología depresiva y de ansiedad. Los efectos observados se mantuvieron al cabo de 6 meses tras la intervención.

Van der Zanden R, Kramer J, Gerrits R, Cuiipers P. Effectiveness of an online group course for depression in adolescents and young adults: a randomized trial J Med Internet Res. 2012;14(3):e86

 

Cannabis fumado para el tratamiento de la espasticidad en esclerosis múltiple

La espasticidad es un síntoma habitual y bastante discapacitante, que se observa en muchos pacientes que presentan esclerosis múltiple. Un informe previo del IOM (Institute of Medicine) de EE.UU. había concluido que los componentes activos del cannabis serían potencialmente efectivos en el tratamiento de las condiciones neurológicas, por lo que debería ser evaluado rigurosamente en el seno de un ensayo clínico.

Hay pruebas de que los receptores cannabinoides CB1 y CB2 pueden estar involucrados en el control de la espacticidad en la esclerosis múltiple, y que el ligando endógeno de CB1, anandamida, es per se un agente antiespástico. Por todo ello, unos investigadores de la Universidad de California (EE.UU.) han evaluado la eficacia y seguridad del cannabis fumado respecto de placebo en pacientes que presentaban esclerosis múltiple y que habían sido resistentes a un tratamiento para su espasticidad.

Se incluyeron en el estudio 37 pacientes de los que finalizaron sólo 30; a una parte se les dio cigarrillos de cannabis, una vez al día durante tres, y a la otra, unos cigarrillos similares pero de tabaco que actuarían como control del estudio. El resultado fue la variación en la espasticidad medido en una escala Ashworth modificada; adicionalmente se evaluó la función cognitiva y la percepción del dolor. La escala de Ashworth modificada evalúa el tono muscular normal o aumentado en diferentes articulaciones; incluye 5 grados ordinales del 0 al 4; su interpretación se sitúa entre 0 cuando no hay cambios en la respuesta del músculo y 4 cuando las partes afectadas están rígidas en flexión o extensión cuando se mueven pasivamente.

El tratamiento con cannabis mostró una diferencia de medias de 2,74 puntos (IC95: 2,20; 3,14) en los valores del paciente en la escala Ashworth, estimados a partir de las diferencias obtenidas con el cannabis (2,95; IC95: 2,95; 0,21) y el control (0,21; IC: -0,09; 0,51). Además, la medida del dolor percibido indicó que hubo una diferencia de medias de 5,28 puntos (8,27 al inicio y 2,99 al final) entre las reducción mostrada por el tratamiento (16,61 al inicio y 8,34 al final) y para el control (14,51 al inicio y 11,52 al final). No se observaron efectos adversos serios durante el tratamiento, aunque sí, una variación en la función cognitiva en el grupo de intervención.

A la vista de los resultados, los investigadores concluyen que el cannabis fumado es superior a placebo en la reducción de la sintomatología y dolor en pacientes con espasticidad resistente al tratamiento. Se precisa de futuros estudios para analizar si dosis diferentes pueden ofrecer el mismo efecto beneficioso con un menor impacto cognitivo. •

Corey-Bloom J, Wolfson T, Gamst A, Jin S, Marcotte T, Bentley H et al. Smoked cannabis for spasticity in multiple sclerosis: a randomized, placebo-controlled trial. CMAJ. 2012;184(10)1143-50

Ángel Sanz Granda

 Pharm. D. Consultor Científico

angel.s.granda@terra.es

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