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Mi Farmacia Consejo farmacéutico | La disfunción eréctil desde el mostrador: farmacéutica o farmacéutico

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Azucena Alonso. Farmacéutica

Que el farmacéutico juega un papel clave en la prevención y detección de determinadas enfermedades no es algo nuevo. Una de las patologías donde es más importante evaluar correctamente las circunstancias de cada paciente es la disfunción eréctil.

INTRODUCCIÓN

Disfunción eréctil (DE): orientación desde la farmacia

De acuerdo con las estimaciones de la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva (ASESA), este problema circulatorio -que no sexual- del hombre afecta a más de dos millones y medio de españoles, lo que equivale a un 19% por ciento de la población masculina de entre 25 y 70 años. Según ASESA, sólo un 23% está diagnosticado, y de estos sólo la mitad -unos 300.000- se someten a tratamiento.

La disfunción eréctil es un problema que afecta a millones de hombres en todo el mundo, y que tiene una gran repercusión en su calidad de vida y en la de sus parejas. Todavía es un tema tabú y, por eso, los afectados consultan poco con su médico. Sin embargo, es necesario hablar de esta patología para desmitificarla ya que, además, suele tener solución, es aquí donde juega un papel importante el “farmacéutico o farmacéutica” por su cercanía y confianza con el paciente.

Estas patologías son más frecuentes en personas mayores, por lo que los problemas de erección aumentan con la edad.

El origen de la disfunción eréctil puede deberse a diferentes factores: diabetes, arteriosclerosis, hipertensión, tabaquismo, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y el parkinson.

Otras posibles causas son la cirugía como la practicada en el cáncer de próstata, las lesiones en el pene, en la columna vertebral, en la próstata, en la vejiga o en la pelvis.

Los medicamentos son otra causa común de esta patología. Los antidepresivos son los más conocidos, aunque también afectan otros que se usan para tratar las enfermedades cardiovasculares.

Por último, los factores psicológicos, como la ansiedad y el estrés, están detrás del 20% de los casos de disfunción eréctil.

Ante todo es necesario decir que los problemas pasajeros de erección son comunes y no tienen por qué tener mayor importancia. En estos casos suelen aparecer por falta de sueño, estrés, cansancio, problemas con la pareja, etc.

Como los factores pueden ser muchos y muy variados, lo mismo sucede con sus tratamientos: no se solucionará igual la disfunción provocada por una lesión en la vejiga que la generada por la diabetes.

En todo caso, existen medicamentos que pueden ayudar a conseguir una erección, como son los que contienen sildenafilo y tadalafilo. Además, existen cremas que se aplican dentro de la uretra a través del meato, el orificio del pene. Otras alternativas son las inyecciones, los dispositivos de vacío o incluso las prótesis. Cuando la causa de la disfunción es psicológica, la terapia psicosexual puede ser muy beneficiosa para las dos partes.

Paralelamente al tratamiento, está demostrado que los hábitos de vida saludables, como perder peso, realizar ejercicio físico, y evitar el alcohol, el tabaco y las drogas, mejoran las erecciones. Existen así mismo, complementos alimenticios de consejo farmacéutico adecuados en el caso de disfunciones eréctiles leves.

DEFINICIÓN

El término disfunción eréctil comprende varios trastornos, desde la curvatura del pene durante la erección o enfermedad de Peyronie hasta la erección prolongada dolorosa no asociada con deseo sexual o priapismo y la eyaculación precoz. Sin embargo, típicamente se define como la incapacidad de alcanzar una erección adecuada para mantener una actividad sexual satisfactoria.

La disfunción eréctil (DE) puede clasificarse como una incapacidad total para conseguir una erección, una incapacidad intermitente o una tendencia a mantener solamente erecciones breves. Estas variaciones hacen difícil definir la DE y estimar su incidencia. Se estima que en nuestro país puede representar un problema para entre 2 y 4 millones de hombres, dependiendo de la definición empleada.

Quizá el avance más publicitado ha sido la introducción en 1988 del citrato de sildenafilo (Viagra), un fármaco oral para el tratamiento de la DE.

PATRONES DE LA DISFUNCIÓN ERÉCTIL

En los varones de más edad, la DE suele tener una causa física, como enfermedad, lesión o efecto secundario de otros fármacos. Cualquier trastorno que cause lesión en los nervios o deteriore el flujo sanguíneo en el pene tiene el potencial de causar DE. La incidencia aumenta con la edad. Alrededor del 5% entre los hombres de 40 años de edad y entre el 15 y el 25% de los hombres de 60 años de edad experimenta DE. Sin embargo, no es una consecuencia inevitable del envejecimiento.

Es muy importante subrayar que un episodio ocasional de disfunción eréctil es algo perfectamente normal que le pasa a la mayoría de los hombres. Con el aumento de la edad, también es normal que se experimenten cambios en la función eréctil. Las erecciones pueden tardar más en desarrollarse, no ser tan firmes o requerir una estimulación más directa para producirse. Los hombres también notan que sus orgasmos son menos intensos, el volumen del eyaculado es menor y el tiempo de recuperación aumenta entre erecciones.

Cuando la DE demuestra tener un patrón o se convierte en un problema persistente, puede deteriorar la autoimagen del hombre y afectar a su vida sexual. También puede ser un signo de problema emocional o físico que requiere tratamiento.

La DE, antes mal llamada impotencia, ha sido tradicionalmente un tema tabú. Por suerte, las actitudes están cambiando, los hombres consultan más frecuentemente por este problema en la farmacia, los médicos tienen cada vez un mayor conocimiento de las causas de la disfunción eréctil y la investigación farmacológica está encontrando nuevas y mejores formas de tratarla.

CAUSAS DE LA DISFUNCIÓN ERÉCTIL

Puesto que una erección requiere de una precisa secuencia de acontecimientos, la DE puede ocurrir cuando se altera cualquiera de ellos. La secuencia pasa por los impulsos nerviosos cerebrales, de la medula espinal y el área de alrededor del pene y la respuesta de los músculos, tejidos fibrosos, venas y arterias en la vecindad de los cuerpos cavernosos.

Causas físicas

La lesión de nervios, arterias, músculo liso y tejido fibroso, con frecuencia como resultado de una enfermedad, es la causa más común de DE. Enfermedades como la diabetes, insuficiencia renal, el alcoholismo crónico, la esclerosis múltiple, la arteriosclerosis, enfermedades vasculares y enfermedades neurológicas se asocian a aproximadamente el 70% de los casos de DE. Por ejemplo, entre el 30 y el 50% de los hombres con diabetes experimenta una DE.

También la cirugía, en particular la prostatectomía radical a causa de un cáncer, puede lesionar los nervios y las arterias de la zona vecina al pene y producir DE. Las lesiones en el pene, medula espinal, próstata, vejiga y pelvis pueden acabar produciendo DE por lesión de los nervios, músculo liso, arterias y tejido fibroso de los cuerpos cavernosos.

Causas psicológicas

Los principales factores psicológicos responsables de la DE son el estrés, la ansiedad y la fatiga. La DE es un efecto ocasional de la depresión. Junto a estos factores, el sentimiento de culpa, la depresión, una baja autoestima o el temor a un fracaso sexual causan entre el 10 y el 20% de los casos de DE.

Otras causas

Otras posibles causas de DE son el tabaquismo, que afecta al flujo sanguíneo en las venas y las arterias, y los trastornos hormonales, como el déficit de testosterona.
Además, muchos medicamentos frecuentemente prescritos pueden producir DE como efecto secundario, por ejemplo antihipertensivos, antihistamínicos, antidepresivos, tranquilizantes, supresores del apetito y cimetidina. El empleo de determinados fármacos o el abuso de drogas ilegales pueden sugerir una causa química, que puede representar un 25% de los casos de DE. Interrumpir el consumo de las drogas o sustituir los medicamentos a menudo puede mejorar el problema.

DIAGNÓSTICO

Como en toda enfermedad médica, el diagnóstico está basado en la historia personal del paciente, la exploración física y la solicitud de pruebas complementarias del diagnóstico. En el caso de la DE suele ser recomendable una evaluación psicológica del paciente. La medición de la concentración de testosterona en sangre puede proporcionar información sobre problemas en el sistema endocrino y está especialmente indicada en pacientes con reducción del deseo sexual.

TRATAMIENTO

La mayoría de los especialistas están de acuerdo en proceder primero con los tratamientos menos invasivos. En primer lugar, es preciso considerar la interrupción del empleo de fármacos con efectos secundarios perjudiciales. Por ejemplo, algunos fármacos contra la hipertensión arterial pueden producir problemas con la erección, de manera que el médico debería, si es posible, cambiarlos por otra clase de fármacos antihipertensivos.
A continuación, si están indicadas, se consideran la psicoterapia y la modificación conductual en algunos pacientes seleccionados, seguidas del tratamiento con fármacos por vía oral o inyectable, los instrumentos productores de vacío y las prótesis implantables quirúrgicamente. En algunos casos más raros, hay que considerar la cirugía de las venas o las arterias.

FARMACOTERAPIA

Los fármacos para el tratamiento de la DE pueden administrarse por vía oral, inyectada directamente en el pene o insertada en el interior de la uretra a través de la punta del pene.

Tratamientos administrables por vía oral

Sildenafilo. El uso de sildenafilo (Viagra) como primer tratamiento oral de la DE se autorizó por primera vez en 1998 a nivel mundial. Tomada una hora antes de la relación sexual, actúa aumentando el efecto del óxido nítrico, un compuesto químico que relaja los músculos lisos del pene durante la estimulación sexual y permite el aumento del flujo sanguíneo.

Si bien sildenafilo mejora la respuesta a la estimulación sexual, no desencadena una erección automática como hacen las inyecciones. La dosis recomendada es de 50 mg, aunque puede variar entre 25 y 100 mg, dependiendo del paciente. Este fármaco no debe ser empleado más de una vez al día.

Los hombres que están tomando fármacos con nitratos –como la nitroglicerina– para el tratamiento de problemas cardíacos no deben emplear ningún inhibidor de la fosfodiesterasa (sildenafilo, vardenafilo o taladafilo), ya que su combinación puede producir un descenso brusco de la tensión arterial.

Vardenafilo (Levitra) y taladafilo (Cialis). Ambos fármacos actúan como sildenafilo, aumentando el flujo sanguíneo hacia el pene.

• Apomorfina (Uprima), actúa en el cerebro y el sistema nervioso para desencadenar una erección.

Fármacos inyectables

• Alprostadilo (Caverject). Muchos hombres consiguen erecciones más potentes tras inyectarse fármacos en el interior del pene, que actúan aumentando su contenido de sangre. Fármacos como la prostaglandina E (alprostadilo) dilatan los vasos sanguíneos y producen una erección en 5-20 minutos, que se prolonga alrededor de una hora. Sin embargo, estos fármacos producen efectos secundarios no deseados, entre ellos una erección persistente, lo que se denomina priapismo, y cicatrices, así como endurecimiento en la zona de la inyección.

• MUSE (Sistema de Medicación Uretral para la Erección). Este sistema emplea un aplicador precargado para administrar una pequeña cantidad de alprostadilo, inferior a un grano de arroz a unos cinco centímetros de profundidad en el interior de la uretra. La erección comienza a los 8-10 minutos y se prolonga de 30 a 60 minutos. Los efectos secundarios más comunes son el dolor en el pene, los testículos y la zona entre el escroto y el recto; sensación de calor o quemazón en la uretra; enrojecimiento por aumento del flujo sanguíneo del pene y mínimas hemorragias uretrales.

Terapia hormonal

La testosterona oral puede reducir la DE en algunos hombres con niveles bajos de testosterona natural, pero con frecuencia no es eficaz y puede producir lesión hepática.

Alternativas de segunda elección

Algunos pacientes han afirmado que otros fármacos orales, como la yohimbina, los agonistas de la serotonina y la dopamina, y la trazodona también son eficaces, pero los estudios clínicos de confirmación de esta eficacia no han podido demostrarla convincentemente. La mejoría observada con el empleo de estos fármacos puede ser un ejemplo del efecto placebo. Algunos pacientes pueden beneficiarse del empleo de otras medicaciones inyectables como la papaverina o la fentolamina. La nitroglicerina en ocasiones puede estimular la erección cuando se administra por frotación sobre el pene.

RECURSOS NATURALES DE CONSEJO FARMACÉUTICO

• GINSENG
Las sustancias de esta planta tienen una propiedad vasodilatadora, que mejora el flujo sanguíneo del pene. Es muy importante para no solo aumentar la erección, sino también mantenerla durante mucho tiempo. El gingseng también afecta positivamente en la calidad del semen y movilidad de los espermatozoides.
La estimulación beneficiosa de las glándulas sexuales impacta favorablemente sobre el estado general del sistema urogenital masculino. Además, el ginseng ayuda a luchar contra algunas enfermedades que acompañan a la disfunción eréctil.

• MACA ANDINA
Está demostrado que la maca andina (tubérculo de origen andino) ayuda en la disfunción eréctil leve. El motivo es que actúa sobre el sistema sanguíneo estimulando el apetito sexual. Algunos estudios añaden la propiedad de mejorar la calidad del esperma.

• L-ARGININA
La L-arginina es un aminoácido que aumenta el nivel de óxido nítrico en la sangre, lo que hace que haya un mejor riego sanguíneo en todo el cuerpo y a su vez ayuda a que las arterias sean más elásticas.
Este efecto consigue también reducir la presión sanguínea y favorecer la erección.
Al existir un mayor riego sanguíneo, el oxígeno llega más rápidamente a los órganos a través de la sangre, y se traduce en una mejora de la potencia sexual, rendimiento y resistencia.

• EXTRACTO DE CORTEZA DE PINO
Se utiliza para prevenir trastornos del corazón y los vasos sanguíneos, incluidos los accidentes cerebrovasculares, las enfermedades cardíacas, la disfunción eréctil y las venas varicosas. Lo hace protegiendo los vasos sanguíneos de la inflamación y la antioxidación mientras promueve la absorción de nitrógeno en el torrente sanguíneo.

OTRAS ALTERNATIVAS

Instrumentos neumáticos de vacío. Los instrumentos neumáticos de vacío que producen aspiración causan la erección a través de la creación de un vacío parcial que atrae sangre hacia el pene, aumentándolo de tamaño y longitud.
Cirugía. Normalmente la cirugía tiene como objetivo: Implantar un instrumento que produzca la erección del pene, reconstruir arterias para aumentar el flujo de sangre hacia el pene o hacer una ligadura de las venas para impedir el flujo de sangre desde los tejidos peneanos hacia el organismo.

BIBLIOGRAFÍA

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