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Complementos alimenticios Nutrición | Alopecia y cuidados capilares. ¿Cómo tratar la alopecia androgenética?

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La prevalencia en la mujer es sólo del 6%  antes de los 50 años, incrementándose la proporción a un  30-40%  a la edad de 70 años. Aunque la pérdida de cabello es genética y andrógeno-dependiente, cursa de forma independiente en los hombres que en las mujeres, ya que aparte de la edad de inicio, en el hombre se manifiesta con una forma bitemporal, mientras que en el caso de la mujer se presenta como una pérdida de masa capilar, pelo más fino y menos denso (Telogen effluvium) (TE). En ambos casos, se presenta una sensibilidad genética a la dehidrotestosterona (DHT), los folículos sensibles a la DHT se vuelven más delgados y con menor tiempo de vida.

 

Las causas más probables de la alopecia pueden ser, en solitario o combinadas entre sí, estrés emocional, desordenes hormonales, genética, alteraciones en el sistema inmunitario, alteraciones de la tiroides, pérdida de peso rápida, alteraciones nutricionales, vitamina D, vitamina A (especialmente carotenos), hierro y diversos aminoácidos, alergias o productos cosméticos, también en tratamientos anticancerígenos, pérdidas de sangre (sobre todo en mujeres fértiles, dado que el ciclo menstrual conlleva, a su vez, una pérdida de hierro), simplemente oscilaciones estacionales (que usualmente se resuelve por sí sola), la menopausia, o algunos medicamentos (anticoagulantes, tratamientos de la tiroides o terapia hormonal); tantas son las causas que muchas veces se hace difícil escoger el producto más adecuado, entrando el farmacéutico justo en este momento para asesorar al paciente.

La alopecia androgenética se puede clasificar en diferentes estadios, según la escala de Norwood, pero usualmente empieza en la región frontotemporal con pequeñas recesiones (lo que comúnmente denominamos entradas) que tienden a ser simétricas; cuando se inicia un tratamiento en esta fase, éste acostumbra a dar muy buenos resultados. En este mecanismo está involucrada la 5-α-reductasa, que principalmente se sitúa en la región frontal y que convierte la testosterona en Dehidrotestoterona (DHT), la presencia de la cual caracteriza la alopecia frontotemporal, y la aromatasa, que se encuentra en la parte occipital, que es generada por los ovarios y que es destruida en terapias hormonales, como los tratamientos de cáncer de mama. Por lo que un bloqueo de la 5-α-reductasa se postula en la mayoría de los tratamientos para la alopecia androgenética; sin embargo, el bloqueo de 5-α-reductasa no parece efectivo en la alopecia androgenética en la mujer.

 

 

Además de estas puntualizaciones y a la luz de los recientes estudios sobre el proceso androgenético que envuelve la alopecia androgenética, debemos señalar que existen otras causas, aparte de la herencia genética, que son factores importantes en el desencadenamiento de la misma. Así, se encuentran entre los otros procesos que la desencadenan, los que están mediados por especies reactivas nitrogenadas (RNS) y oxidadas (ROS), que generan un proceso de microinflamación, que a su vez genera citoquinas, factores de crecimiento o TNF-α, todo esto conlleva a una generación de mediadores de la inflamación, y lógicamente a involucrar al sistema inmunitario en la alopecia androgenética.

 

Déficits nutricionales y alopecia androgenética

Los déficits nutricionales que se vinculan a la alopecia androgenética se asocian al hierro, sin embargo deberíamos diferenciar una formulación para el género masculino, que quizá no necesitaría tanto de este elemento, de la formulación para el género femenino, especialmente en la mujer en edad fértil, que debido a las pérdidas en la menstruación o postparto, posee un déficit constante en hierro. Otro elemento a tener en cuenta es el zinc, cuyo déficit en ambos géneros conduce a la alopecia androgenética, al igual que el selenio. Ambos elementos son básicos contra la presencia de ROS y RNS generadas en el proceso de la alopecia androgenética. Lógicamente otros antioxidantes tendrán también efecto en este proceso, como es el caso de las vitaminas antioxidantes C y E, directamente implicadas en la formación de ROS, como también lo son los carotenos y la propia vitamina A. Una aportación de tocotrienoles (formas isoméricas de la vitamina E y carotenos), reducirían la liberación de NO implicado en la alopecia androgenética. Otros micronutrientes involucrados serían el ácido fólico, la vitamina B12, y la vitamina B6, aunque siempre aparece más ligada a alopecia femenina post-menopáusica.

Otros nutrientes relacionados con la salud capilar es el caso del ácido fólico, puesto que bajas concentraciones en plasma de folatos se relacionan también con la alopecia androgenética.

También los aminoácidos, sobre todo aquellos que aportan determinadas estructuras aminoacídicas con azufre, grupos sulfuro, son especialmente básicos en combatir la alopecia. Así, por ejemplo, son de elección y muy utilizados la cistina, cisteína o la taurina, aunque la taurina es un aminoácido que combina el ser aportador de azufre con su capacidad antioxidante. También se podría utilizar como donador de grupos de azufre el ácido tióctico o alfa-lipoico, que a su vez presenta una fuerte capacidad antioxidante, del que existen estudios que lo relacionan con la inhibición del proceso inflamatorio que se desarrolla en la alopecia.

 

 

Otro aminoácido a tener en cuenta es la Lysina, aminoácido que resulta un mediador en la absorción de hierro y zinc, por lo que puede resultar conveniente un buen aporte del mismo para favorecer la absorción de hierro; recordemos que la L-Lysina es un aminoácido esencial, y que, especialmente en las mujeres, la combinación de Lysina y el hierro incrementa notablemente la masa capilar.

Finalmente, un compuesto a tener en cuenta es la L-carnitina, que desarrolla un papel clave en el transporte intramitocondrial de ácidos grasos de cadenas de 18 átomos de carbono, los más habitualmente consumidos en la alimentación. La L-carnitina se sintetiza habitualmente a través de la Lisina y Metionina y también de la vitamina C; en la mitocondria la L-carnitina induce la β-oxidación de los ácidos grasos, por lo que se genera un aporte importante de energía que regularía la apoptosis de los queratinocitos foliculares. Además modula la expresión de agentes pro-inflamatorios y resulta un buen antioxidante.

 

Inhibidores de la 5-α-reductasa

La alopecia androgenética se caracteriza por una miniaturización de los folículos pilosos. Este fenómeno está ligado a un desequilibrio hormonal en el que uno de los factores más importantes es la conversión de la Testosterona (T) a dehidrotestosterona (DHT), paso catalizado por la enzima 5-α-reductasa, por lo que una modulación de la alopecia androgenética resulta de la inhibición de la 5-α-reductasa, que es efectiva especialmente en los hombres y no en las mujeres post-menopausicas. En este caso un inhibidor de la 5-α-reductasa es el β-sitosterol, en general los denominados plant-sterols. En este sentido existen plantas de origen vegetal que contienen esteroles vegetales, como el extracto de palma americana enana (Serenoa repens L. ), también denominada “saw-palmetto”, que contiene otros compuestos, como los triterpenos o el ácido ferúlico, que son potentes antioxidantes.

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Además, la alopecia androgenética va ligada a procesos inflamatorios que actúan retroalimentándola, por lo que esta fórmula debería contener ingredientes bioactivos que modulen dicho proceso disminuyéndolo, y que pueden ser extractos fenólicos (polifenoles, pycnogenol, quercetina, extractos de té verde, etc.), vitamina C, o DHA (docosahexaenoic acid C22:6 n-3), o ésteres ferúlicos de ácidos grasos de cadena larga (DHA), y también se pueden añadir probióticos que son moduladores y disminuyen el proceso inflamatorio.

Indudablemente un problema añadido, y especialmente a medida que pasan los años, es la vascularización periférica, que permite que cualquier nutriente llegue a su “target”, en este caso al bulbo piloso; por ello serían adecuadas las formulaciones que contuviesen componentes bioactivos que mejoraran la comentada vascularización, como por ejemplo con Ginkgo biloba L., Pycnogenol™ o extractos de diversos productos vegetales conteniendo polifenoles, que a su vez potencianrían la irrigación sanguínea, por lo que al igual que en otros casos mejoraría la aportación de nutrientes al folículo capilar; sin embargo el farmacéutico debe saber valorar el tipo de extracto y la dosificación en que esté la formulación del producto. También es el caso de extractos de cebolla, que conteniendo compuestos azufrados, disminuye la pérdida de cabello. Otro compuesto bioactivo que ayuda es la quercetina, antioxidante muy potente que procede del té verde, y que también es a su vez un potente anti-inflamatorio; además reduce el desajuste hormonal y mejora, como hemos dicho anteriormente, la pérdida de cabello. En el caso de la quercetina o extractos de té verde su funcionalidad es más efectiva si se combina con un antioxidante, como por ejemplo es el caso de la vitamina C.

Las causa múltiples y variadas de la alopecia tanto en hombres como en mujeres hacen que sea básico reunir todos los nutrientes de forma saludable, y si no es posible realizar estas directrices básicas, utilizar complementos alimenticios que completen la dieta y que mejoren la salud capilar de cada persona. Sin embargo, la dificultad es diagnosticar cual es el origen o déficit nutricional en el curso de la alopecia, es decir, no todos los complementos alimenticios sirven para cualquier tratamiento,lo que hace que sea el farmacéutico el mejor dispensador de productos en esta línea de complementos, acercándose al paciente y asesorándole sobre qué formulación es la adecuada para un determinado problema de pérdida de cabello. •

 

Magda Rafecas
Farmacéutica

 

 

 

Los tratamientos anticaída mantienen su cuota

 

Aunque el otoño, junto a la primavera, son las dos estaciones del año en el que el pelo tiende a caerse, es un proceso normal de renovación, por lo que no hay que alarmarse en un primer momento ya que es el ciclo normal del cabello. Sin embargo, si la caída es excesiva debe acudirse a un dermatólogo.

 

Para evitar este tipo de problemas en las farmacias existen muchos complementos alimenticios para reforzar y prevenir la caída del cabello. En el periodo acumulado julio 2013-julio 2014, este mercado facturó cerca de 67 millones de euros (un 2,4% más que en el anterior ejercicio) que se correspondieron con 2,8 millones de productos vendidos (un 3% menos que el pasado año).

Inneov logró liderar el mercado con un 10,5% de los productos vendidos y un 19,6% de la facturación global del mercado. Vichy logra el 9,5% y el 14,3% en volumen y valor respectivamente; Lacer obtiene el 15,4% de las unidades despachadas en las farmacias españolas, que se corresponde con un 11,6% de la facturación; Laboratorios Viñas se sitúa en cuarta posición, siendo el único laboratorio que experimenta un crecimiento positivo en este último ejercicio, alcanzando el 8,2% en volumen y el 6,8% en valor; y finalmente, Klorane, que logra una cuota de mercado del 9,7% y del 6,3% en unidades y valor.•

 

 

 

 

 

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