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Artículos | Cambiar para mantener el modelo

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Puntualsenna
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También en estos 50 años, farmacia y distribución han ido adaptándose al modelo de prestación farmacéutica resultante del modelo de atención sanitaria que se iba desarrollando en el Estado. Una de las transformaciones más significativas para el sector sanitario y farmacéutico y, por supuesto, para el conjunto de la sociedad, fue la Ley General de Sanidad de 1985.

Esta Ley fue el germen de lo que hoy conocemos como Sistema Nacional de Salud, con una organización de sus servicios establecida por las distintas comunidades autónomas. Y fue la primera que recogió en España la figura del almacén mayorista.

Así, la farmacia se ha convertido en el establecimiento sanitario más accesible para los ciudadanos y la distribución farmacéutica de gama completa, en su principal aliado para realizar un servicio excelente, con el acceso a todos los medicamentos necesarios, a todas horas y en cualquier punto del país. Ambos eslabones de la cadena forman parte de este Sistema Nacional de Salud que hoy conocemos, facilitando a la población sus tratamientos y el consejo farmacéutico, una contribución difícil de cuantificar, pero de alto valor para la salud de la sociedad.

El escenario

Ahora bien, no hace falta que explique que los tiempos están cambiando. No le aburriré con detalles, baste con mencionar la crisis económica, institucional y conceptual que se hace sentir en nuestro día a día para plantear el actual escenario. Recortes constantes del gasto público, retrasos en los pagos por parte de las administraciones autonómicas, cuestionamiento de la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, medidas liberalizadoras del sector en países de nuestro entorno, como el reciente caso de Italia…

Y, ¿dónde se sitúa la farmacia y la distribución en este escenario? ¿Qué papel deben interpretar? En FEDIFAR, consideramos que la distribución farmacéutica, desde luego, no debe ser un mero espectador de estos acontecimientos, sino que debe optar por un papel protagonista en un escenario que afectará de lleno al futuro inmediato de las empresas.

Quedarse mirando, por tanto, no es una opción. El pasado, como bien ha reflejado la revista Acofar en este medio siglo, avala esta postura. Cuando el sector se ha quedado mirando sin actuar, ha recibido envites irreversibles.

Además, tenemos argumentos de sobra para defender este modelo… Así lo refleja el estudio El valor de la distribución de gama completa en España, elaborado por profesores del IESE-Business School y presentado en el Foro de la Distribución Farmacéutica 2011.

Su principal conclusión es que, sin la actual distribución de gama completa, el acceso de los pacientes a sus tratamientos sería más caro y más complejo, sin contar el coste para la salud de los ciudadanos que conllevaría la desaparición del actual modelo de suministro.

El informe del IESE también concluye que «una red de suministro menos compleja libera recursos administrativos en todos los actores». Para la oficina de farmacia se traduce en que la alta frecuencia de aprovisionamiento reduce el inventario medio y los m2 de almacén; el suministro urgente (cada 3-6 horas) permite un alto nivel de servicio con un stock de seguridad muy limitado o nulo; y un acceso a un catálogo de medicamentos muy amplio (incluso los productos de baja rotación).

Y, para la industria, la distribución reduce en 17,4 veces el número de transacciones de la industria a nivel europeo, de 477.000 millones a 27.000 millones al año; y le permite alcanzar la total capilaridad de la red de ventas (más de 21.000 farmacias).

Frente a este papel protagonista en la salud de la sociedad, la distribución está viendo como año tras año disminuyen sus ingresos, lo que conlleva un estrechamiento de sus márgenes. Esto pone en riesgo su rentabilidad y, por tanto, la sostenibilidad de los servicios de valor añadido que presta a las farmacias, a la industria, al SNS, y a la sociedad en general.

Cambiar para mantener el modelo

En este escenario de disminución de ingresos, es más que probable que la distribución mayorista tenga que revisar el nivel de servicio y/o el modelo solidario de distribución. Desde FEDIFAR, haremos todo lo posible para que no se vea mermado el acceso universal y oportuno al catálogo de medicamentos (lo que quieras, dónde quieras y cuándo quieras).

«Plantear mecanismos de compensación alternativos para asegurar la sostenibilidad a futuro del modelo de distribución» y «seguir con medidas de racionalización del sector que permitan seguir ganando eficiencia» son las propuestas que lanza el estudio del IESE.

Lo que está claro es que hay que hacer algo. No nos podemos quedar mirando y estar a rebufo de los cambios, debemos coger el timón y definir los próximos pasos que deben dar distribución y farmacia. Y esto pasa por la revisión del modelo retributivo de la distribución farmacéutica. El escenario presente y el futuro cercano no auguran mejorías en los márgenes legales, sino nuevas medidas de ajuste del gasto farmacéutico que afectarán sin duda y de nuevo a la distribución farmacéutica.

Y dentro de estos pasos de futuro, FEDIFAR seguirá trabajando para que vea la luz una normativa que regule el sector, que determine los derechos y deberes de cada tipo de distribuidor y que establezca el derecho al suministro de la distribución de gama completa por parte de los laboratorios.

El derecho al suministro es irrenunciable para las empresas que representa FEDIFAR, pero también es clave para la farmacia y para el modelo español. Por este modelo trabajamos desde la Federación cada día y así lo seguiremos haciendo. •

Miguel Valdés

Director General de FEDIFAR

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