Close Menu
Ferring

NO Mobile

Estás leyendo

Artículos | Que sea lo más comercial posible

Compartir

Puntualsenna

Acabo de cerrar al mediodía la farmacia y he subido al laboratorio, he encendido el ordenador y me estoy debatiendo entre escribir un panfleto incendiario y visceral o calmar mis vísceras.
Voy a dejar mis vísceras en paz.

Así que me he puesto a recopilar, en este orden:

– Ley 16/1997, de 25 de abril, de regulación de servicios de la Oficina de Farmacia: define lo que es una oficina de farmacia establece nexo indisoluble entre titularidad y propiedad, garantiza según el modelo farmacéutico español que el 99% de la población española disponga de una oficina de farmacia en su lugar de residencia.

Permite además al farmacéutico titular junto con sus farmacéuticos adjuntos, sustitutos y auxiliares desarrollar servicios de Atención farmacéutica demostrando que el farmacéutico es un agente de salud esencial.

Pero no es suficiente. Debe articularse de alguna manera: partiendo de la idea de que en un sistema de mercado como el que conocemos en Europa occidental, los recursos de cualquier índole son limitados. Si son limitados, y en la oficina de farmacia también, debe acompañarse con un sistema de gestión de los recursos en cada farmacia que garantice una atención sanitaria eficiente y un beneficio económico para cada oficina de farmacia.

Hasta aquí, todo bien, uno puede adoptar distintos instrumentos de gestión en su oficina de farmacia adecuándose a su zona, a la estacionalidad, a los servicios que presta u cómo los presta y a su capital humano.

– Real decreto-ley 16/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del SNS y mejorar la calidad y seguridad de las prestaciones.

Incluye este real decreto reformas en sanidad, prestación farmacéutica y recursos humanos del SNS; introduce un amplísimo elenco de medidas y lleva a cabo modificaciones en varias normas legales:

  • Ley 16/2003, de cohesión y calidad del SNS.
  • Ley 29/2006 de garantías y uso racional de los medicamentos.
  • Ley 44/2003, de ordenación de las profesiones sanitarias.

Bajo la idea de limitar y controlar el incremento del coste público sanitario, los dardos se dirigen a:

  • Los servicios o prestaciones comunes (prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación) en los hospitales públicos, los suplementarios (prestaciones ambulatorias) y los accesorios.
  • El copago farmacéutico según la renta y a través de receta médica y en las prescripciones que estén dentro del sistema de precios de referencia para cada grupo homogéneo que implique una subasta nacional entre el gobierno central y la industria por establecer un precio mínimo.

La prescripción será en todos los casos: enfermedades agudas o crónicas por principio activo. La prescripción por marca será posible siempre y cuando se respete el principio activo de mayor eficiencia y en medicamentos no sustituibles. En los medicamentos no financiados, se establece un precio seleccionado.

¿Qué puede hacer el farmacéutico en este escenario? ¿Dónde está su interlocutor? ¿Quién va a escuchar sus problemas? ¿Cuál es el futuro? ¿Qué conclusiones o qué guías puede seguir para garantizar una viabilidad de su oficina de farmacia y por extensión un sistema sanitario como el que conocemos? ¿Cuáles son las verdaderas intenciones del Ministerio de Sanidad? Que sea lo más comercial posible.•

 

Susana Urriticoechea Marticorena

Farmacéutica. Bilbao

Comparte esta entrada:

Angileptol. Al diablo con el dolor de garganta.

Suscríbete a nuestro boletín

close

Apúntate a nuestro boletín

Recibe en tu correo los contenidos más relevantes sobre el sector: