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Artículos | Tráfico de medicamentos falsos

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Puntualsenna

 

En la actualidad Internet conforma un escenario ideal para que la aparición y distribución de estos medicamentos falsos siga creciendo enormemente, con los riesgos directos que ello provoca sobre la salud de las persona que sin saberlo son receptoras de estos medicamentos.

 Desde hace años la Organización Mundial de la Salud realiza campañas contra el tráfico de medicamentos falsos y de baja calidad. En febrero del año 2006 la Organización Mundial de la Salud reunió en Roma a los principales responsables de la Sanidad Mundial y una de las ponencias presentaba un estudio realizado en EE.UU sobré el comercio mundial de medicamentos falsificados, afirmando que alcanzara los 70.000 millones de dólares para el 2010, lo que supondría  un incremento del 92 % respecto al año 2005. El 16 de Febrero del año 2010 se presento en Madrid el mayor  estudio llevado a cabo sobre medicamentos falsificados comprados en la red  ( Cracking Counterfeit Europe )  y que puede superar en España 1.500 millones de euros al año, el 14,3 % del total del mercado negro europeo que se cifra en 10.500 millones de euros.

La  compra de medicamentos por Internet en las pseudofarmacias o farmacias on line no garantiza  la calidad de los medicamentos  y los ciudadanos que adquieren estos medicamentos desconocen  los riesgos que corren debido a la ausencia de garantías en la calidad en su conservación y transporte, en especial la cadena del frió, perdiendo su efectividad y apareciendo compuesto degradados con efectos secundarios peligrosos para la salud. La consideración del medicamento como un bien esencial para la salud, ha exigido que con el paso del tiempo adquiera un alto nivel de calidad, hecho que se ha traducido en la formación de una cadena de agentes especializados y autorizados para realizar todo el proceso logístico desde su elaboración hasta su puesta en el mercado mediante  la dispensación al usuario con las máximas garantías. La entrada de estos agentes incontrolados en la cadena supone un quebranto en el nivel de calidad al que los  pacientes están habituados y una amenaza por el riesgo del deterioro de la salud.

Las técnicas utilizadas por estas farmacias virtuales, son múltiples, entre ellas destacamos el uso de portales de venta de medicamentos y el uso de correos electrónicos masivos también llamados spam. Las farmacias virtuales tienen un enfoque meramente mercantil olvidando el sanitario, tras las páginas Web de la farmacia virtual, se bordean los límites publicitarios fomentando el autoconsumo para obtener en poco tiempo grandes resultados económicos. Aparecen páginas Web que, desde fuera de nuestras fronteras y dentro (En año 2008 la Agencia Española del Medicamento y la guardia civil investigaron 88 paginas Web en España por ofrecer este tipo de medicamentos de dudosa calidad) aprovechando de este mercado ofrecen  en muchísimos casos falsificaciones y copias de baja calidad, ofertando  medicamentos de acceso difícil para todos aquel que busque un uso fraudulento como los estupefacientes, psicotrópicos, hormonas y producto de alto costo.

El uso y acceso a estas farmacias virtuales es demasiado fácil, la Organización de Consumidores y Usuarios realizo una simulación de una situación en la que el usuario desea adquirir medicamentos por Internet, visitando 40 sitios de farmacias y pseudofarmacias. En ellas se pidió tanto medicamentos cuyo uso incontrolado podría tener serias repercusiones en la salud, como productos que no se comercializan en España. Los resultados obtenidos han sido en muchos casos satisfactorios: farmacias virtuales que respetando  la legalidad no sirven a España o Unión Europea, en otros casos pidieron la receta y en otros hubo problemas informáticos para concretar la información. Algunos de los medicamentos recibidos venían en envase original, envueltos en materia protector en otros casos venían con etiquetas «juguetes para niños Lego»  en otros llegaban los blister sueltos y los prospectos recibidos estaban en ingles, portugués y tailandés, los precios  de todos ellos eran  significativamente mayor al que encontramos en su equivalente en nuestro país.

Esta claro  que estamos ante un problema serio, que afecta a muchos países, no en vano afirma la Organización Mundial de la Salud que «la venta incontrolada de medicamentos a través de Internet es un peligro para la salud pública y un riesgo real para el paciente/usuario». Pero en Internet no tiene cabida las soluciones locales. •

 

Álvaro Domínguez-Gil Hurle.

Doctor en Farmacia

 

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