Close Menu
Microcaya_Futuro

NO Mobile

Estás leyendo

Editorial | Cultura y Valores en las Cooperativas

Compartir

Evento Mario Alonso Puig

El éxito de una empresa pasa inexorablemente porque la calidad percibida por tu cliente supere sus ex­pectativas, y eso se traduce en la satisfacción que el cliente experi­menta y por la que todos trabaja­mos diariamente. Esa satisfacción podemos conseguirla de diversas maneras, siendo líderes en calidad, precio, innovación, personalización, fiabilidad, velocidad de entrega o imagen. Atributos en los que cada empresa se especializa para desta­car en su sector, pero que lamenta­blemente pueden ser copiados por tus competidores. Todo se puede copiar, salvo la cultura y los valores que existen en una empresa. Estas dos variables son fundamentales para una organización que pretende que sus trabajadores estén unidos, compartan objetivos, estén motiva­dos, sean leales y eficientes.

Valores como la integridad, ho­nestidad, el respeto y la confianza deben ser la piedra angular sobre la que rote el sistema de gestión implantado en nuestras empresas. Esto es un simplemente “ Cómo ha­cemos aquí las cosas”, y cuando las cosas que haces te hacen sentir bien, tiramos de actitud y la actitud se convierte en conducta con el tiempo.

Cuando decimos que lo que primamos en las cooperativas a la hora de la contratación es la actitud frente a la aptitud, debemos alinear este planteamiento con el nuestro a la hora priorizar los objetivos pro­pios de la empresa, porque no hay nada más rentable y que perdure en el tiempo que la creación y consoli­dación de los valores sobre los que pivotan todas las actividades del personal.

Por todos es sabido que nues­tras cooperativas no están orienta­das al beneficio sino al servicio al socio, esa es una de las principales peculiaridades del modelo coopera­tivo, y por ello partimos con ventaja para ser un ejemplo ante la socie­dad de lo que últimamente se habla mucho, el capitalismo consciente, una propuesta que pretende volver a recuperar la esencia de los nego­cios, que no es otra que mejorar la vida de las personas y generar valor a todos los grupo de interés, inten­tando despertar la conciencia de los ejecutivos y de los clientes.

Lecturas recomendadas

Somos de personas

Las cooperativas somos aso­ciaciones de personas. Esto, que parece tan evidente, ve­mos que se olvida con más frecuen…

Tiempos Recios

  Recientemente, Mario Vargas Llosa, adelantaba en la primera edición de la jornada ‘Cruce de Caminos’ celebr…

Lógica inquietud

  Por lo que he podido averiguar se pretende buscar una solución para la viabilidad de muchas cooperativas agríco…

Resulta que el movimiento coo­perativo, que comenzó en 1769 con la primera cooperativa del mundo, la cooperativa de consumo de la So­ciedad de las Hilanderas de Fend-wick en Escocia, vuelve a ponerse hoy de moda, ahora parece que las cooperativas somos cool, estamos a la última y los grandes gurús del mundo empresarial están recomen­dando que las empresas no sólo piensen en el bienestar financiero de la compañía, sino que tengamos en cuenta el entorno, comprome­tiéndonos con los empleados, con­sumidores, proveedores, el medio ambiente, la cultura y en general el bienestar de la sociedad, mirando en todo momento hacia un futuro a largo plazo.

Por todo ello, debemos estar muy orgullosos de ser la punta de lanza de esta nueva vuelta a la esen­cia de los negocios para mejorar la vida de las personas y el mundo que nos rodea. Pero no podemos rela­jarnos y acomodarnos, porque la vorágine del día a día puede hacer­nos perder el rumbo de nuestro ver­dadero y más importante cometido en la sociedad. No es cuestión de ser los mejores del sector, sino de ser y hacer lo mejor para el sector.

Comparte esta entrada:

Angileptol. Al diablo con el dolor de garganta.
Magnesioboi

Suscríbete a nuestro boletín

close

Apúntate a nuestro boletín

Recibe en tu correo los contenidos más relevantes sobre el sector: